Sunday, July 12, 2015

EL TPP A REFERÉNDUM

EL TPP A REFERÉNDUM
Por David Roca Basadre



El Perú, junto a otros 11 países, se encuentra enfrascado en negociaciones para un acuerdo comercial denominado Acuerdo De Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), donde se amplían los tratados de libre comercio ya activos con varios de esos países – como Estados Unidos – y se agregan otros cinco más.
Las negociaciones sobre este tratado, a pesar de lo que afirma una amodorrada página que el MINCETUR despliega, son totalmente secretas. La misma página del MINCETUR se contradice: “Los textos se encontrarán disponibles de manera inmediata después del cierre de las negociaciones.”  A confesión de parte, relevo de pruebas.

Negocian a nuestras espaldas... ¿es justo?

Si no fuera por Julian Assange y su Wikileaks – héroe moderno como pocos – no sabríamos que las posibles mermas a nuestros derechos colectivos e individuales pueden obstaculizar el acceso a medicamentos ampliando patentes y encareciéndolos, pueden reprimir nuestra posibilidad de acceder a muchas creaciones culturales, generar obstáculos a los derechos de los consumidores en beneficio de las trasnacionales, limitar las posibilidades ahora abiertas al acceso a productos que se distribuyen en internet, proteger la inversión extranjera otorgando mayores derechos a los inversionistas extranjeros que a los nacionales. Asimismo, profundizaría la desregulación de los servicios financieros, la privatización de los servicios públicos, agudizaría el debilitamiento de las cautelas ambientales que facilitarían la depredación de las fuentes de vida para saquear materias primas, amenazaría la producción nacional de alimentos invadida por productos y semillas ajenos – con el consiguiente daño al entorno y la seguridad alimentaria. No hay que agregar que ello significa proseguir con la agresión a comunidades campesinas e indígenas, lo que ya es política oficial.

La salud de las mayorías quedaría comprometida con patentes 
de medicinas eternas

El TPP, por otro lado, cuestiona la viabilidad de los procesos de integración regional con los países vecinos que, bien encaminados, son un soporte mucho más sólido para avanzar en procesos sustentables de desarrollo, debido a razones naturales de complementariedad ecológica y obvias posibilidades comunicacionales.
Los antecedentes sobre estos tratados de libre comercio no son los mejores. La reciente noticia de un 40% de empresarios textileros de Gamarra en quiebra por causa del TLC con China – país al que se le permite vendernos productos con dumping (subsidiados) y donde se abarata terriblemente a la mano de obra – no permite tener confianza en que las élites dirigenciales peruanas vayan a negociar algo favorable para todos.


El acceso a productos de Internet estaría restringido

Con esos TLC seguimos siendo país exportador de materias primas y ávidos compradores de productos manufacturados y producción intelectual ajena. Y sin embargo, se insiste en describir estos acuerdos como ventajosos. Assange dice que “es un error pensar que el TPP es un solo tratado. En realidad son tres mega-tratados conjuntos: el TiSA (un tratado de comercio de servicios entre 24 países), el TPP y el TTIP (con la Unión Europea), que constituyen estratégicamente un gran tratado unificado, dividiendo el mundo entre este y oeste. Este ‘Gran Tratado’ es descrito por el Pentágono como el núcleo económico del plan de los militares de Estados Unidos para confrontar a Asia. (…) y se elabora con completo secretismo, porque junto a sus no debatidas ambiciones estratégicas, pone también en marcha una agresiva y nueva forma de corporativismo transnacional con muy poco apoyo entre las poblaciones.”
La deuda que hemos adquirido con la repugnante empresa Doe Run, que, a pesar de contaminar y matar, nos gana un juicio en tribunales extranjeros a los que nos hemos debido someter gracias al TLC firmado con Estados Unidos, da una medida de lo que significan estos tratados.
Con el TPP habría incluso más pérdida de soberanía, y el peligro de mayor sometimiento a las trasnacionales, que – y esto hay que decirlo – ellas sí tienen acceso a lo que se discute y dan sus puntos de vista (en beneficio propio, claro).

¡Debemos decidir libremente si queremos o no ese acuerdo 
comercial TPP!

Es hora de asumir lo que hemos aprendido del ejemplo griego. Ante la presión de organismos externos poderosos, el gobierno de Grecia apeló a su población y esta ha fortalecido la posición de sus dirigentes patriotas. Nosotros, sin dirigentes patriotas, debemos presionar movilizándonos para lograr que nos consulten sobre ese acuerdo, mediante un referéndum. Es hora de decir con voz potente que no puede haber firma del TPP sin aprobación de la población, debidamente informada. Y que el pueblo decida.


(Artículo publicado en la revista “Hildebrandt en sus trece” N° 258, del 10 de julio de 2015)

Friday, July 10, 2015

PEZUÑAS DE LA BESTIA

PEZUÑAS
Por David Roca Basadre

Montesinos y Hermoza Ríos

En los tiempos en que las izquierdas tradicionales se aupaban con Humala, ciegas de toda ceguera – como hasta ahora – Francisco Soberón Garrido, entonces director de la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH) no dudaba en manifestar su desaprobación y la de su institución ante esa alianza que promovía la candidatura del capitán Carlos, sospechoso de asesinato en Madre Mía. Otros organismos de derechos humanos, como IDL y la misma Coordinadora Nacional de Derechos Humanos acompañaban esas denuncias.
APRODEH mantiene vigente la investigación de esos hechos por un delito de violación de derechos humanos, imprescriptible, y no va a cejar en ese empeño. Lo acaba de declarar la doctora Gloria Cano, abogada de esa institución.
Se entiende entonces que Ollanta Humala declare que no cubrirá los costos de la parte demandante ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), es decir APRODEH, tras el fallo que manda reabrir investigación por el ajusticiamiento a un terrorista ya rendido a manos de los llamados “gallinazos”, infiltrados por Montesinos entre los soldados del Comando de rescate Chavín de Huántar, en la embajada del Japón.


Francisco Soberón, ex presidente de APRODEH

Que al congresista fujimorista Aguinaga – ministro de las esterilizaciones forzadas, a las que denominó parte de la “política sectorial de salud” – le dé rabieta este fallo, está dentro de lo previsible; puede el señor gritar a su gusto que eso no le importará a nadie con algo de decencia.
Pero ocurre que ahora Aguinaga es aliado en su molestia no solo del capitán Carlos sino también del vargallosista ministro Cateriano, y de toda la plana mayor del gobierno, para quienes es obligatorio insistir en la farsa de hacer pasar como inculpados a todos los integrantes del comando y no, como es en realidad, tan solo a los enviados por los delincuentes Fujimori y Montesinos. Y entonces contraatacan con esta amenaza de investigación al diplomático japonés Ogura y a los policías que testimoniaron del ajusticiamiento de un rendido.
¡Al diablo los terroristas y sus métodos y barbaridades! Pero se trata de no ser como ellos, precisamente. ¿Por qué no se quiere asumir esto? La complicidad entre fujimoristas, apristas y humalistas por el rabo de paja común es obvia, pero hay más. Hay otros cómplices, también.
Los muy solapeados acciopopulistas, en cuyo gobierno ’80-’85 se cometieron las peores violaciones de derechos humanos, sobre todo al mando del general Clemente Noel hoy denuncian también el fallo de la CIDH que pide se reabra la investigación porque, dicen, afecta “la moral de las fuerzas armadas”.
¿Qué ocurre? Por encima de todo lo que pueda decirse, es la alianza tendida entre un frente económico, para defender a toda costa el sistema impuesto por la dictadura, que requiere del respaldo del sector que hoy predomina en las fuerzas armadas. La corrupción que es consustancial al sistema, tiñe de mayor complicidad esos lazos.


Políticos de la derecha: todos  defienden lo mismo

Este frente económico – implícito y, en algunos casos, explícito – demuestra con este caso, a su vez, la fragilidad de las convicciones sobre derechos humanos cuando se trata de proteger intereses, el sistema que los nutre. Y entonces, no hay mayor diferencia entre Martha Chávez, Víctor Andrés García Belaúnde, Ollanta Humala, Alan García, Ántero Flores, etc. Y entonces, movida por la desesperación, una forzada identificación de la patria con imágenes desligadas del territorio y de la gente – que llama traidor al indígena y al campesino que defienden sus fuentes de vida, y héroes a los cómplices de Montesinos (enlodando, de paso, a todo el Comando Chavín de Huantar) – arremete con todo el vigor de la bestia inmunda, oculta pero siempre lista para soltar el zarpazo feroz de sus hediondas pezuñas.
Abimael Guzmán y Alberto Fujimori son hermanos gemelos, pero en el intervalo de horror a horror, está ese tejido de iguales, notorios y no tan notorios, pero que saben mirar de costado cuando entienden que les conviene. Y ahora les conviene proteger a los implicados en este hecho, porque no es conveniente mover el piso en tema que agite a tanta consciencia intranquila.
Y así, la doctora Denise Ledgard, directora del Lugar de la Memoria, debe decir, resignada, que allí “en ningún momento vamos a decir qué se hizo bien o qué se hizo mal”. Y que “el LUM no está a la búsqueda de la verdad”.
El círculo está cerrado.


(Artículo publicado en la revista Hildebrandt en sus trece, N° 257, del 3 de julio de 2015)

RACISMO CRIMINAL

RACISMO CRIMINAL
Por David Roca Basadre



En los Estados Unidos un blanco mata a compatriotas negros, gente inocente, como parte de una historia de más de 350 años que no acaba de morir, como bien dijo el presidente Barack Obama.
Tema enorme, que tiene el ingrediente adicional de una balacera en un país en el que las armas se venden como caramelos, y cuya sociedad, increíblemente, ha hecho de un fulano que mataba gente como en un videojuego – Chris Kyle, el famoso “francotirador” – un ícono, un héroe.
Pero por casa, en el Perú, el tema también es de temer. La comunidad afroperuana, tiene una población económicamente activa (PEA) que es 15% menor que la PEA nacional. Y a la mayor parte de afroperuanos se les imagina en roles de porteros o cocineras, cargadores de ataúdes. Y según algunos empresarios, esto es debido a que “la clientela así lo demanda”.
El racismo es para todos los que no son “blancos”, claro. La discriminación no solo se da de manera efectiva a la vista de la foto en el currículum y con las excusas respectivas. No solo se da como asignación de roles para determinadas tareas, sino que vivimos abiertamente una sociedad del apartheid que ya no es ni siquiera solapa, como la bautizara Macera hace años. Es cada vez más abierta y descarnada. Como si el inmenso dinero acumulado por pocos les hubiera abierto la posibilidad de desenmascararse.


Así, los que pensaron que ganar dinero iba a permitir ascenso social, se toparon con un muro inquebrantable. “Para ti Los Olivos, que yo sigo dueño de San Isidro…” es más o menos el mensaje cotidiano. Entonces, en Plaza Lima Norte y otras Limas, fuera de los cotos reservados para los de toda la vida, surgen franquicias que acercan las exquisiteces de los ricos de siempre al dinero de los nuevos ricos, lo que puede leerse al revés: los aleja de los lugares donde no los quieren ver.
Las playas exclusivas del sur y sus restricciones de acceso, y las normas para el personal de servicio, las discotecas, que siguen discriminando a pedido de la clientela, son tema ya recurrente que no concluye.  
Una de las maneras de saber cómo piensan en privado los autodenominados blancos en este país es remitiéndose a los comentarios de sus cachorros, aún sin entrenar en la hipocresía de sonreír sin mostrar el desprecio real, y que por ello son tantas veces sorprendidos insultando a personas por el color de su piel o su origen social. Esos chicos y chicas no hacen más que repetir lo que escuchan en la cotidianidad de sus hogares.
Es claro que los padres de esos adolescentes de verbo incontinente no van a permitir que sus empleados de color modesto, como suelen decir, asciendan más allá de cierto límite en sus empresas. Y si hay un gran empresario “brown” – que es otra de las maneras elípticas de señalar al otro – este no va a pasar más allá de la mesa de negociaciones, tan solo porque money is money.
Pero todo esto tiene consecuencias incluso más graves. El señor Cipriani, por ejemplo, que dijo que la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos era una cojudez, minimizando así las denuncias por violaciones gravísimas de derechos humanos en Ayacucho (donde era obispo entonces), defiende también las actividades extractivas de las que, como nos hemos enterado, el arzobispado de Lima es minúsculo accionista.



El cardenal calma su consciencia con actividades asistenciales, mientras que lo dejaban impávido los abusos contra los indígenas ayacuchanos y lo dejan frío las angustias por no perder sus fuentes de vida de aquellos a quienes el Papa Francisco acaba de dar la razón. Dice el Papa: “las aguas subterráneas en muchos lugares están amenazadas por la contaminación que producen algunas actividades extractivas, agrícolas e industriales, sobre todo en países donde no hay una reglamentación y controles suficientes”. Como el Perú, claro.
Ese distanciamiento del sufrimiento de ese otro por parte de Cipriani, a pesar de la enseñanza cristiana, es debido a la ausencia de empatía. Esto, en un contexto como el nuestro, es racismo.
El mismo racismo de tanto funcionario público que, en algunos casos olvidando raíces propias, toma frías decisiones para servir a los intereses que financian sus servicios.



El racismo, sobre todo, de tanto empresario al que no le conmueven las vidas que se lleva de encuentro, con tal de llenarse los bolsillos. En una sociedad donde el racismo está tan fuertemente instalado entre los sectores más poderosos, tomar decisiones que perjudican a las mayorías que ven como diferentes, es fácil. Todavía no hemos llegado a tomar una ametralladora y matar fieles en una iglesia. Pero no estamos tan lejos como algunos creen.


(Artículo publicado en la revista “Hildebrandt en sus trece” No. 256, del 26 de junio de 2015)

Tuesday, May 12, 2015

SOMOS "PIONEROS" DEL FRACKING

SOMOS "PIONEROS" DEL FRACKING
Por David Roca Basadre


El fracking o fracturamiento hidráulico no es ninguna novedad. Existe como tecnología desde hace más de 60 años. Y si bien su aplicación inicialmente costosa se propagó recientemente, a partir del incremento del precio del petróleo, ha sido siempre un recurso para seguir produciendo cuando se reducía la producción petrolera.
Y en el Perú, el recurso al fracturamiento hidráulico es moneda tan corriente que existen muchas tesis universitarias sobre su aplicación, todas fácilmente ubicables.

El asunto es para preocuparse... (*)

Pero, ¿qué es el fracturamiento hidráulico o fracking?
Los primeros pozos perforados de petróleo y gas se limitaban a extraer los yacimientos superficiales, y una vez agotado aquello, se abandonaban. Luego se empezaron a usar diversas formas de bombeo que permiten recuperar algo más de esos hidrocarburos. Pero cuando el bombeo ya no funciona, se pasa a otros métodos.
Puede ser inyectando agua desoxigenada por varios pozos que empujan el petróleo hacia un solo pozo productor, lo que origina que el agua ya contaminada se derrame en forma de lagunas, la que debe ser reinyectada, acción que con frecuencia no se hace. O puede ser mediante la inyección de agua a alta presión (aproximadamente 400kg/cm2) con sustancias químicas que fracturan la roca madre – así denominada – donde se alojan los hidrocarburos que, si no es a presión, no podrían salir.
Esto es necesario porque las rocas madre son impermeables, es decir que no tienen comunicación entre los poros, por lo que no hay otra posibilidad para extraer el petróleo o el gas que provocando un canal de comunicación a la fuerza, quebrando – fracturando – la roca en vertical miles de metros y luego cavando un extenso túnel en horizontal para abarcar la mayor cantidad de roca, lo que permite el flujo de hidrocarburos para extraerlo hacia la superficie.
En la prospección sísmica los geólogos especializados pueden detectar la roca porosa que presumiblemente mantiene atrapado el petróleo pero ni con la mejor tecnología es posible saber si de verdad contiene petróleo, gas, simplemente agua o no hay nada. Pero con cada perforación, de todas maneras, van extrayendo abundantes residuos cargados de sustancias tóxicas.
En el proceso, los líquidos tóxicos usados para el bombeo se derraman de las tuberías bajo tierra, pues nunca pueden ser controlados del todo y, al permanecer en el subsuelo, se filtran contaminando aguas subterráneas, desembocando también en aguas superficiales. Los seres vivos de los entornos terminan así afectados.
Pero además, la alta presión utilizada no solo horada la roca en que se alojan los hidrocarburos, sino que genera otras fracturas por las que se libera gas metano a la atmósfera, e incluso crea situaciones de riesgo sísmico.



Muy profundo
Las roca madre suelen estar ubicadas a más de 2500 metros de profundidad, y hay pozos que – en el Perú – han llegado hasta los 6 mil metros. Suelen almacenar gas de esquisto (y metano) y petróleo pesado o extrapesado, disperso en miles de kilómetros cuadrados.
Existe una gran cuenca de petróleo pesado que abarca Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú, y que requiere – necesariamente – de técnicas de fracturamiento hidráulico para poder acceder a su explotación. Las profundidades promedio son de más de 2 mil metros de profundidad, y algunas son mucho mayores.
Citemos algunos ejemplos entre nosotros. En la selva norte, los lotes 67A y 67B de Perenco, 1AB de Pluspetrol, 114 de Pacific Rubiales, recurren al fracturamiento hidráulico. En la cuenca del Ucayali, los lotes 135 y 138 de Pacific Rubiales también lo hacen.
Las perspectivas de extracción de gas de esquisto por parte de Maple Gas en el sur solo son posibles mediante la fracturación hidráulica, así como el pozo 76 de Hunt Oil.
Actualmente se encuentran afectadas, por la falta de control en este tipo de actividades, hasta cuatro cuencas: Corrientes, Pastaza, Marañón y Tigre. Y los daños son irreparables.
Incluso Camisea, nos informa el antropólogo Jesús Castro, cavó pozos de mil metros de profundidad al inicio, pero los siguientes son ya de 4 mil metros, indicador de que se está recurriendo a fracturar roca madre.
Y entre nuestros vecinos cercanos, en Ecuador, los 11 mil barriles de petróleo vertidos en el río Coca, tributario del Río Napo y que nos afectara tan grandemente, tenían ese origen.



Las tesis y la vida
En una tesis del año 2012 del ingeniero geólogo Anthony Siu Melgarejo se define al fracturamiento hidráulico como “una técnica de estimulación que consiste en la inyección sostenida de un fluido a una presión tal que provoque la ruptura de la roca del yacimiento...”, etc. Y hace recomendaciones sobre bombeo para mayor rendimiento.
La tesis de magister del ingeniero Luis Antonio Del Castillo Rodríguez, del año 2010, se propone “realizar una investigación sistemática del diseño del fracturamiento hidráulico de los pozos de petróleo en el Noroeste del Perú para obtener mayores rendimientos, utilizando modernas mejoras”.
La tesis del ingeniero Teodoro Ronald de la Cruz Marín, ya en el año 1991, se denominó “Optimización del fracturamiento hidráulico usando   agentes de sostén  ultralivianos, en el noroeste peruano”.
Como esas, son innumerables las tesis dedicadas al fracturamiento hidráulico, aquello que la influencia anglófila hace que llamemos fracking.



La comunidad de profesionales dedicados a las actividades extractivas en el Perú han naturalizado el hecho, al punto que no cuestionan una práctica que, probablemente, les sorprenda que cause tanto revuelo hoy en el mundo. Pero, como con muchas cosas, es hora de frotarse los ojos y al menos saber que no es tan natural la cosa.
La laguna de Sanshocosha, en el Pastaza, desaparecida por responsabilidad de Pluspetrol, empresa a la que multaron por la ridícula suma de 20 millones de dólares, no volverá a tener vida, diga lo que diga esa empresa. Los pueblos afectados por las aguas contaminadas en el río Tigre, no volverán a tener río. Pueden llenarse la boca sobre cuidado ambiental en Camisea, pero la vida de los Nahua-Kugapakori nunca más será la misma, y volverán a llorar a sus muertos sin que nadie se entere o le importe. La reforestación en todos los terrenos afectados es, en suma, casi imposible. 



             
Según DIGESA, entre las comunidades del río Corrientes “se ha determinado presencia de metales pesados (cobre y plomo) e hidrocarburos totales de petróleo”, y entre pobladores de 2 a 17 años el 66.21% “supera el límite establecido para el plomo en población infantil”, y en el resto de las personas la muestra “supera el límite de absorción de plomo en sangre establecido”. Sobre el peligrosísimo cadmio, DIGESA dice que entre “los pobladores menores a 18 años de las comunidades de la cuenca del río Corrientes, el 98,65% supera los valores límites de cadmio en sangre”, y “en la muestra poblacional correspondiente a personas de 18 a más de 60 años, el 99,20% de la muestra de la población adulta (18 a más de 60 años), sobrepasa los valores permisibles de cadmio establecidos”. El cadmio puede ocasionar edema pulmonar, enfisema pulmonar, cáncer, daños a los riñones, enfermedades óseas, etc. El plomo se instala en la sangre y se distribuye por todo el organismo afectando cerebro, hígado, riñones, huesos, y afectado el desarrollo intelectual en niños y niñas. Cadmio y plomo son metales propios de contaminación por fracturación hidráulica.




Esta tecnología, asentada entre nosotros desde hace tiempo, requiere de la normativa que no tiene, que parta por reconocer oficialmente que, en muchos lugares del Perú, se trata de explotaciones no convencionales. Y, ante el daño que causa, darle fuerza a la investigación en busca de energías limpias y renovables, empeño saboteado permanentemente por quienes están dispuestos a todo excepto a pensar en el ambiente y el futuro del planeta.

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(*) 20 Mitos y realidades del frackingpor Pablo Bertinat, Eduardo D´Elia, Roberto Ochandio, Maristella Svampa y Enrique Viale, Observatorio Petrolero Sur - Editorial El Colectivo, Buenos Aires 2014
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(Artículo publicado en el N° 249 de la revista “Hildebrandt en sus trece” del 8 de mayo de 2015)

Thursday, April 09, 2015

AL ACECHO DEL CENTRO IZQUIERDA



Al acecho del centro izquierda
David Roca Basadre

De pronto un canal de televisión keikista o alanista – da casi lo mismo – “destapa” que no era verdad que Antauro Humala fuera culpable de coautoría (sin coautores) del asesinato de cuatro policías durante el Andahuaylazo.  Y que fueron francotiradores al mando del general Otto Guibovich los que, por la espalda, asesinaron a los policías, lo que se deduce fácilmente del informe de balística. Muchos confirman que esto es un secreto a voces. Y que incluso, durante esos eventos, cada vez que se iniciaba el diálogo irrumpían las balas de los francotiradores.
¿Estaba Toledo en la luna de Paita cuando ocurría todo esto? ¿No supo Ollanta Humala, una vez presidente o antes, sobre esos detalles tan graves, o sabiéndolos dejó estar en la cárcel a su propio hermano? ¿Tanta cobardía?
El hecho es que parece que los que mandan han decidido que es hora de divulgar esto a todo el mundo, a sabiendas de que nada ocurrirá a los verdaderos culpables de los asesinatos. ¿Podemos presumir que es porque conviene crear condiciones para liberar a Antauro de una vez y que compita en las elecciones? Hay tiempo para eso. Si bien Antauro Humala lidera una agrupación racista y autoritaria, por esas razones extremas del sentimiento reivindicativo popular, escarbaría en el lado izquierdo y no a la derecha del mapa político, como debiera corresponderle. Los que mandan necesitan un candidato convocante por el lado opuesto, pero que asuste.
Los dados, pues, ya empiezan a moverse con todo tipo de jugadas. Por ahora solo se anuncian candidaturas de ideologías intercambiables – García, Fujimori, Toledo, Kuscynski, Acuña, Urresti, etc. –, además de innumerables aspirantes a outsiders provenientes hasta de la farándula chicha, por la derecha, sin que a la izquierda haya nada por verse aún, salvo la brevemente difundida precandidatura de Marco Arana.

¡LA IZQUIERDA QUE LA DERECHA NECESITA!
(en todos lados se cuecen habas: como en el Perú, el PRD mexicano favorito 
del dirigente de la derecha de su país)

Lo que queda claro es que los discursos desde la derecha de siempre y los de los outsiders buscarán, todos, el espacio presumiblemente ganador, que no es el centro, sino el centro izquierda. Además de premunirse de algún indispensable espantapájaros – como Antauro – al que golpear a la izquierda de la izquierda.
El centro izquierda es una suma de promesas de mejoras económicas con ligeros toques de reivindicación social, arengas populistas, requiebros sentimentales y grandes obras tangibles, pero que ocultan que no se tocará para nada el origen de todas las desigualdades y de los destrozos de las fuentes de vida, como es el modelo económico. E incluso si es que – como Ollanta Humala en 2011 – se confrontara con aspectos de este, la agenda oculta conservadora va a prevalecer con oportunos ajustes y presiones. Es, pues, un discurso intrínsecamente mentiroso, pero que suele calar en la población.
Ya sabemos que se encuentra lista y aceitada una estupenda maquinaria desinformativa con el objetivo claro de promover las candidaturas afines al sistema depredador, y que ya viene trabajando en ese sentido y sin parar. Lo hace sobre terreno abonado: el culto al cemento y a la rapidez que llaman eficacia – y que significa hacer sin que importe cómo, aunque roben – permite, por ejemplo, adivinar que la imprevista, costosa e innecesaria obra a desnivel entre las avenidas 28 de julio y Arequipa en Lima, anunciada por Castañeda, va a suscitar adhesiones populares espontáneas. La elefantiasis constructiva es parte del viejo arsenal que sirve para refrendar verborrea con lágrimas y emoción social, en busca de votos.

Las cúpulas de siempre... ¿recuerdas, compañero, esa caampaña electoral pasada?

A nadie parece incomodarle ver las elogiadas carreteras que, en efecto, hizo el fujimorismo bordeadas de modestos campesinos a pie tratando de llevar, como sea, sus productos al mercado más cercano, donde lo venderán a precio de nada. O las pistas relucientes en asentamientos humanos, con pobladores cuyas familias siguen sumando entre varios para alcanzar a pagar las cuentas y llenar la olla. O las conexiones de agua de atención intermitente o agua imbebible. O las instalaciones eléctricas, como en Andahuaylas, hechas para enriquecer a bribones. Se ha naturalizado todo eso.
La interrogante precisa que todos debemos plantearnos, camino a las elecciones generales de 2016, es esta: ¿cómo desenmascarar a tanto farsante de “centro izquierda”? 

(Texto aparecido en el N° 243 de la revista "Hildebrandt en sus trece" del 27 de marzo de 2015)

Friday, April 03, 2015

TÍA MARÍA Y LA NEGACIÓN DEL OTRO



Tía María y la negación del otro
David Roca Basadre

La negación del otro es parte de nuestra historia, nace con la colonización y constituye el basamento de nuestra cuestionable república. La negación del poderoso al débil no puede ser democracia en ningún lugar ni garantizar institucionalidad. Sin embargo, se niega consistentemente la opinión y la voluntad manifiesta de poblaciones enteras a decidir sobre su propio destino. Y se hace con saña y alevosía, plagiando, mintiendo, tergiversando realidades, ocultando hechos, reprimiendo.
Las movilizaciones en Islay contra el proyecto Tía María de la empresa Southern Perú obedecen a la voluntad de poblaciones que formalmente tienen iguales derechos que cualquier ciudadano en cualquier lugar del país. Sin embargo se les quiere imponer los criterios y los derechos de otros al lucro, suponiendo que esos son criterios y derechos son superiores, y todo eso se transforma en un operativo policial como si allí se combatiera a algún enemigo del país.

El pueblo de Cañaris se rebela contra el proyecto Cañariaco

Pero Islay no está sola, pues, como es sabido, el mismo tipo de rechazo o reclamos contra emprendimientos similares ocurre en Cajamarca contra Conga de Yanacocha; en Espinar contra la minera Xstrata Tintaya; en Apurímac contra Las Bambas de la empresa Chinalco; en Loreto contra abusos por contaminación de Pluspetrol; en Condorcanqui contra la petrolera Maurel et Pro en Nieva, y la minera Afrodita Dorato en el Cenepa y Santiago; en Cañaris, Lambayeque, contra el proyecto Cañariaco; y tantos lugares más.
No puede ser que medio país esté loco o viva engañado por agitadores. Y es claro que, sin haber habido concertación entre todas esas poblaciones, hay puntos visiblemente en común en sus negativas, reclamos y propuestas alternativas. ¿No se ve o no se quiere ver?

Las protestas y malestar de los pueblos awajún y wampís en Condorcanqui

La población de Islay no solo ha dicho no al proyecto minero Tía María en un plebiscito donde el 93% votó en contra, sino que acaba de elegir a sus cinco alcaldes distritales y el provincial con el encargo de apoyar esa negativa. Y en el distrito de Cocachacra donde estaría emplazado el proyecto, el alcalde pertenece a la vilipendiada Tierra y Libertad. Pero como el litigio se inició en 2009, y Tierra y Libertad se fundó en 2011, es imposible suponer que esa organización política promoviera nada, sino lo contrario: ¿no será que movimientos como el de Islay buscan caminos para expresarse políticamente?

Alcaldes de la provincia de Islay marcharon hacia Arequipa

Un directivo de la minera Southern ha ensayado una frase injuriosa dirigida a la población y a quienes se oponen al proyecto Tía María, frase que incluso ha sido recogido por algún retardado congresista: “terrorismo antiminero”.
Tamaña calumnia se complementa muy bien con lo de “perros del hortelano” y “ciudadanos de segunda” del ex presidente narcoindultador en tanto que negación del otro y de su derecho a decidir sobre su propio destino, en tanto que marginación de millones de peruanos que quieren otra manera de organizarse en el territorio que habitan, y que les da vida. Afán marginador que también resalta en las declaraciones del presidente Humala, cada vez más parecido a sus antecesores.

Southern tiene antecedentes: contaminación en Ilo

La desesperación porque la teoría neoliberal no encaja con la realidad es, ya lo hemos dicho muchas veces, similar a la obcecación senderista porque sus tesis se confirmaran. Tal inadecuación lleva a tratar de imponer criterios mediante el uso de la fuerza, en ambos casos. Los resultados están a la vista. Pero terrorismo es obligar a todos a acatar un modelo económicamente insostenible en el largo plazo e inaceptable para quienes quieren conservar sus fuentes de vida.

Espinar: contaminación por metales pesados

Puedo conceder a algunos soñadores liberales la buena voluntad de suponer que la libertad económica y las libertades políticas marchan juntas, pero los hechos son testarudos: si reprimes a una gran cantidad de población que no piensa como tú en nombre de la economía, es claro que eso no es democracia.

Alberto Flores Galindo dijo alguna vez que si solo se cumplieran las leyes – entiéndase: en letra y espíritu – ya eso sería revolucionario. Habría que comenzar por allí. Pero los poderes fácticos no se lo permitirán a sus títeres. 



(Artículo publicado en el N° 244 de la revista "Hildebrandt en sus trece", del 3 de abril de 2015)

Tuesday, March 24, 2015

CHILENOS ESPÍAN, SEGUIRÁN HACIÉNDOLO Y OTROS MANDAN TROPAS



Los chilenos, y otros más, seguirán espiando para cuidar lo suyo


¿POR QUÉ ESPÍAN LOS CHILENOS?
Por David Roca Basadre


El territorio, que es la demarcación política que divide ecosistemas de manera artificial, ha generado siempre enfrentamientos por causa de amenazas o sobre la codicia de lo que no se posee y sí tiene el otro. El caso reciente de espionaje de Chile en el Perú, cuando se suponía que habiendo solucionado problemas limítrofes todo debiera andar sobre ruedas, viene a demostrar que seguimos viviendo la misma realidad decimonónica que motivó la guerra del Pacífico y por los mismos motivos.
Si bajo el pretexto de la liberalización económica el Perú se convierte en el país de mayor inversión de capitales chilenos en su territorio, y eso en crecimiento, ¿no es lógico suponer que el Estado de ese país querrá defender tan importante fuente de ingresos? El posicionamiento de Chile en nuestra economía – como ya todos sabemos – lo lleva a controlar asuntos básicos como la energía, el monopolio del transporte aéreo, cadenas de distribución de alimentos y medicinas, explotación agrícola sobre todo en el sur, todos fundamentales para la supervivencia de los peruanos. Obviamente que Chile necesita espías.
El cuidado de la línea fronteriza es tan solo una parte del asunto y su solución necesaria no zanja el problema que, bajo el pretexto que sea, existe debido a la voluntad entreguista de los recursos del territorio a ajenos por parte de las elites gobernantes.

Inversiones chilenas suman miles de millones en el Perú: van a defenderlas

Los intereses del capital chileno sobre lo nuestro – recientemente fortalecidos – se suman a los depredadores de toda la vida: la colonialidad occidental europea que tiene su expresión más poderosa en los Estados Unidos, que es su prolongación en el continente, y a la que ahora se agrega la de países como China y también Brasil, otro vecino avasallador.
La modernidad neoliberal, que no es un invento reciente sino la traducción a otras formas y lenguajes de lo que vivimos desde siempre, pone pues nuestro territorio en manos de ajenos que lo usan para su provecho en detrimento de los peruanos.
Como sabemos, cuando los grupos humanos se disputan es generalmente por recursos. En general, los límites y demarcaciones que existen entre todas las especies animales están configurados por la necesidad. Entre los humanos, si estas configuraciones se dan con autonomía se trata de un pueblo libre; si son impuestas desde fuera estamos hablando de una colonia.
En el territorio se relacionan el conjunto de componentes bióticos y abióticos de la parte de ecosistema que nos toca en la distribución con el vecino. Por ejemplo, una parte de un río. Un componente importante son los humanos, pero un componente más que tendrá derechos solo si cuida los recursos que le permiten tenerlos efectivamente: no bastan las declaraciones. Y este cuidado solo se puede hacer en libertad. Si el mercado – hegemonizado por más poderosos – decide sobre nuestra base material, es claro que carecemos de libertad. [1]

Los tratados de libre comercio, o TLC, nos obligan a leyes extrañas y nos restan soberanía y libertades

Cuando tomemos consciencia de esto dejaremos de estar asombrados porque haya espías chilenos y no descuidaremos ese flanco, nos preocupará sobremanera que – pocos o muchos – entren soldados norteamericanos a quedarse en lugares estratégicamente escogidos porque entenderemos que los otros buscan nuestros recursos y los gobiernos siguen vendiendo la patria, por ejemplo firmando tratados de libre comercio que no benefician a la mayoría de la gente, ni a la economía general. Como el TLC con EE.UU, donde las exportaciones del Perú al mercado norteamericano crecieron 25.2%, es verdad, pero ¡las de Estados Unidos a nuestro país se incrementaron 60.2%!, agudizando el desbalance comercial y debilitando a importantes sectores proveedores de empleo. Ni que decir del TLC con China. Peor el TTP que se viene.
La disputa con Chile solo se detendrá algún día, cuando pueda recuperarse la libertad, es decir rediseñando la vida en el territorio mediante la priorización de la voluntad política y la relativización de la economía.




[1] El saqueo del territorio y la amenaza permanente de intromisión en el Perú son ese enfoque trascendental de la Historia del Perú que nadie cuenta tal cual, y que ya hace falta que se haga. José María Arguedas sembró la semilla de una mirada ajena a los universales de la colonización que se debe retomar; y María Rostworowski ha mostrado las bases para revalorar nuestra vida en el territorio, e incorporar ello a la reflexión y la acción política.

Friday, February 13, 2015

DESASTRES CRIMINALES: PUEDEN EVITARSE




Desastres no naturales: tienen responsables
David Roca Basadre

Medio país se inunda. Hay huaicos en Chosica que dejan casas colapsadas y decenas de damnificados, afectando a Chaclacayo y Lurigancho-Chosica, con desbordes de lodo y piedras. Decenas de familias son afectadas en Junín, tanto en Satipo donde piden evacuar a las personas, como en Pichanaki que una vez más soporta lluvias intensas en medio de las movilizaciones sociales contra los abusos de Pluspetrol. Y en Villa Junín, un poblado cerca de la frontera con Ucayali, el derrumbe del cerro Chismi, debido a las lluvias, ha destruido 500 casas, colegios y terrenos de cultivo. En Chanchamayo, los deslizamientos y derrumbes han bloqueado el acceso a varias localidades afectando a unas 75 familias.
En San Martín y en Alto Amazonas, Loreto, el desborde del río Huallaga ha afectado a toda la población ribereña, destruyendo 39 centros educativos. En Cajamarca más al norte, la ciudad se inunda.



En Ayacucho las inundaciones dejan el saldo de 78 familias damnificadas hasta ahora, además de centros educativos dañados en Parinacochas. En Pasco, el desborde del río Acopalca causó graves daños en toda la ciudad, colapsando incluso el puente Cacara que es importante medio de comunicación para la zona.
En Cusco se ha cerrado la ruta del Camino Inca. Iñapari, en Madre de Dios, se encuentra inundada debido al desborde de los ríos Yaverija y Acre y el temor mayor de la población es que se repitan los trágicos eventos de 2011 en que quedaron prácticamente bajo las aguas. Podemos continuar la lista.
Los costos materiales son enormes: la Cámara de Comercio de Huancayo estima sus pérdidas en alrededor de 3 millones de soles diarios. Los comerciantes no cuentan las pérdidas por cosechas y otros gastos de recuperación. A nivel de país los montos suman centenas de millones.
Según el Instituto Nacional de Defensa Civil, en 2013 fueron afectadas 52 mil 902 personas. Y entre 2003 y 2012 se vieron afectadas 9’610,999 personas, según el Plan Nacional De Gestión Del Riesgo De Desastres 2014-2021.
Cada año el Estado destina millones para acudir a atender estas emergencias, y ya se ha gastado – según INDECI – 16 millones de soles en ayuda humanitaria desde que comenzaron las lluvias esta temporada. Sin contar los fondos que destinan otros sectores para, por ejemplo, reconstruir colegios.
Este escenario no es novedad, todos lo sabemos y lo hemos banalizado. Ocurre cada año y en las mismas fechas y los mismos lejanos o cercanos lugares. Los eventos climáticos se dan siempre y los desastres, que podrían evitarse, se repiten una y otra vez.
Hay áreas en el Estado que pertenecen a una Secretaria de Gestión de Riesgo de Desastres, adscrita a la PCM, que tienen atribuciones y presupuesto para actuar en coordinación con los gobiernos regionales, para evitar desastres, pero se persiste en la anacrónica e ineficaz política rescatista que acude luego de los eventos, y se deja de lado la posibilidad de impedir que ocurran los desastres.



Uno de los problemas es que se sigue pensando que la atención de este drama nacional perpetuo es competencia del área de defensa, lo que es una barbaridad inconcebible. El clima no es algún enemigo del que haya que defenderse, sino un elemento con el que hay que convivir adecuándose a su frecuencia, que es habitualmente la misma. Es decir que si se sabe que habrá crecidas de ríos, la población debe vivir en zonas que no van a ser afectadas por esas crecidas. Y si habrá friaje, como sabemos que habrá en agosto en zonas del sur andino y selva alta, debemos tener políticas que ayuden a que no se afecten los habitantes de esas regiones. Incluyendo el respeto a políticas que están en el papel y que establecen cuáles son las zonas que no son aptas para edificar viviendas.
Sergio Álvarez, especialista en Gestión del Riesgo de Desastres, nos dijo que “se debe hacer un re-ordenamiento del territorio, dejando de oficializar la ubicación de la población pobre o desplazada en zonas de peligro”.  Además, esto es causal de mayor pobreza. Si una población se ve afectada por estas desgracias cada año, su capacidad de resiliencia será nula, pues apenas empieza a salir de sus problemas ya le está cayendo otro desastre.
La predictibilidad de estos eventos climáticos y la posibilidad de evitar los desastres, que nunca son naturales sino producto de la imprevisión y la indiferencia de las élites y de las burocracias, convierte estas situaciones en verdaderos crímenes con responsables que es posible señalar con el dedo acusador.



Cuando hay un empresario minero o petrolero que quiere invadir una comunidad para acceder al objeto de su angurria, el Estado que tenemos dispone de personal y recursos para ir a cualquier lugar del país, incluso a aquellos que jamás visitaron sus funcionarios. Pero para evitar muerte, pobreza y desolación no es capaz de la misma agilidad y presteza.

Cambiar el sistema significa cambiar este tipo de cosas indignante.