Thursday, December 11, 2014

LA MATERIALIDAD DE LOS DERECHOS DE LA NATURALEZA



Los derechos de la naturaleza
Por David Roca Basadre

El ser humano ha logrado adaptarse a diversos escenarios climáticos. Mediante procesos de ensayo y error pudo encontrar formas varias de vivir que correspondieron con las demandas de cada entorno en el que se ha ido instalando. Muchas veces, debido a la prosperidad alcanzada el humano multiplicó su población, lo que al generar más demanda para atenderla obligó a exigir más de lo debido al entorno en que habitaba y esto a su vez trajo como consecuencia la desaparición de civilizaciones.
Este ha sido el caso de pueblos como los Mayas en Centroamérica; las del Valle Indo o Harappa en regiones que hoy ocupan India, Pakistán, Afganistán;  Angkor o el Imperio Khmer en la actual Camboya; y tantas otras, entre las que podemos destacar para nosotros el proceso de los Nazca que, todo indica, desapareció debido a la depredación por propia mano de los bosques secos que les daban vida.
Las variadas respuestas a las exigencias del entorno para lograr adaptarse, es lo que llamamos cultura. Por eso es que los pueblos que no han sufrido desarraigo del suelo en que gestaron su historia original no distinguen entre naturaleza y cultura, y sintetizan ambos conceptos en uno solo: territorio.

Pueblos en aislamiento voluntario: guardianes de los bosques, mejor que cualquiera

El pequeño pueblo europeo, guerrero y violento, apremiado por sus necesidades, cercano a procesos muy adelantados como el de los árabes musulmanes y los chinos de los que asimiló mucho, generó una importante tecnología de guerra y de navegación y se hizo a la mar en busca de provisiones en el siglo XV. En menos de cien años logró abarcar buena parte del planeta y hoy en día ha establecido – gracias a prolongaciones territoriales como los Estados Unidos – su hegemonía planetaria.

La tierra, sus frutos, ahora el agua... ¿qué más se quieren llevar?: clamor de ´pueblos

El cambio climático es la consecuencia de esa hegemonía. Porque una sola forma de ver el mundo, una idea de vida y de cultura se ha impuesto de tal manera que ha desaparecido buena parte de la diversidad propia de la vida en todo el planeta imponiendo cultivos y consumos estandarizados, instalando mecanismos de intercambio monopólicos y centralizados en sus necesidades, imponiendo formas de vida que exigen para todos los mismos modos y usos. Así, han ido desapareciendo la diversidad de las formas naturales y adecuadas de respuesta a los entornos igualmente diversos, propios de los procesos iniciales de adecuación.
Como dice la brillante activista ecologista y filósofa india Vandana Shiva: “los monocultivos son posibles por la monocultura de la mente”. Es la globalización impuesta desde hace poco más de 500 años la causante de la crisis climática actual que no es otra que una crisis de civilización, es decir de la civilización occidental hegemónica que pretende pasar como única y absoluta, como superior y solitario objeto de deseo mediante el llamado desarrollo, es decir: depredar, producir, consumir sin límites en un planeta finito.

Los glaciares retroceden por causa del cambio climático provocado por otros: ¿nos indemnizarán?

En nuestro continente hay un valioso esfuerzo de sistematización de lo que fueron los diversos procesos originales de relación armónica con la tierra, para plantearlo como alternativa al desarrollo: el Buen Vivir. Con mayor o menor suerte, hay una aproximación a esta idea que demanda asumir la diversidad como valor, revalorizar el consumo de lo propio de manera sustentable, plantear comercio justo pero priorizando procesos endógenos, reconociendo – en una revolución que supera a la copernicana – que el hombre no es superior a nada sino que es un componente más en los ecosistemas donde le toca compartir derechos con todos los demás componentes de manera condicionada, por la inevitable interdependencia entre todos esos componentes.

Los pueblos dicen no a toda actividad que destruya fuentes de vida para 
satisfacer angurria de otros

Los derechos de la naturaleza no son, pues, retórica sino la afirmación más materialista de todas sobre una cuestión inevitable que implica una nueva ética.
Cuando el señor Humala afirma que se trata de llevar progreso a los pueblos indígenas sin respetar sus modos de vida, prosiguiendo en la misma senda que lo que propiciara los insultos del señor García Pérez contra esas poblaciones, nos enteramos también sobre qué tipo de acuerdos sin salida se están tramando con otros gobernantes y por qué no ve contradicción entre concesionar casi todo el país y propiciar la COP 20, reduciendo el debate a sumas y restas de emisiones de carbono.

Pero, le guste o no a esos dirigentes, la lucha contra el cambio climático es una lucha política que tiene un programa de acción, una propuesta y un camino que – esta vez – se impondrán solos. Porque si ellos no lo asumen, los pueblos por necesidad se encargarán de hacerlo.

Frente al mar de Paramonga, al lado de tubos que llevan desechos que lo envenenan proveniente de la fábrica de soda cáustica para la exportación

(Artículo publicado en la revista "Hildebrandt en sus trece" N° 228 del 28 de noviembre de 2014)

EL CAMBIO CLIMÁTICO ES UN ASUNTO POLÍTICO QUE LOS PUEBLOS DEBEN ASUMIR



A politizar el cambio climático
Por David Roca Basadre

Un fantasma se cierne sobre el mundo: el fantasma del cambio climático. Para minimizar los efectos políticos de este fantasma se han conjurado en santa jauría todas las transnacionales y cuanto poder fáctico es capaz de imponerse por la fuerza o el engaño.
El cambio climático, por lo cambios brutales que genera, promoverá más pobreza y obligará, según estimaciones, al desplazamiento de más de 50 millones de personas en los próximos diez años, con proyecciones muchísimo mayores para fin de siglo.
Todo ello señala un porvenir totalmente opuesto al del progreso y las mentirosas alegrías del crecimiento, obviamente. Pero además plantea nuevos desafíos que no aparecen ni de lejos en los proyectos prioritarios, ni secundarios, de ninguno de los gobiernos, incluyendo – es claro – al del Perú.
Escuchando los compromisos para reducir emisiones de carbono que asumen los países mayores productores de gases de efecto invernadero, surge la interrogante de saber cómo alcanzarán ese objetivo. Según el doctor Rajendra Pachauri, presidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), las emisiones de gases de efecto invernadero deberán reducirse globalmente entre 40% y 70% para 2050 y llegar a cero en 2100, y para ello debería dejarse bajo tierra dos tercios de las reservas fósiles conocidas y cesar la búsqueda de nuevas. Pero incluso si se llega a esa meta ello no será suficiente, puesto que habrá que succionar carbono de la atmósfera.



Cuando leemos sobre las proyecciones de crecimiento en los Estados Unidos o en China o en Europa, que están felices porque van saliendo de sus dilemas económicos pues se incrementa el consumo, un sudor frío nos recorre: eso solo puede ser a costa nuestra. Lo peor es el rostro de alivio de nuestros capitostes políticos y económicos cuando dicen que el año 2015 llegaremos a 5% de crecimiento, lo que sin dudas está ligado a esas recuperaciones de los otros y sus mayores gastos en provisiones de piedras y alimentos en nuestro país y los demás del continente, de África, de Asia.
Eso explica que las discusiones oficiales en la COP 20 se limiten tan solo a esos insuficiente pero además poco creíbles propósitos de reducción de emisiones de CO2, y que se dejen de lado los temas de fondo, aquellos que están detrás de todas las recomendaciones del IPCC y que se resumen en la necesidad impostergable de “cambiar la vida”, como soñaba Rimbaud.



No podemos pensar en la verdad de las promesas y acuerdos si se persiste alegremente en proyectos de crecimiento económico que se sostienen en un mayor consumo que requiere de la intensificación de la producción de bienes y esto de la depredación intensiva de recursos que son precisamente el origen del drama planetario que estamos viviendo. No atacar la raíz del problema es evitar hablar en serio, es dejar todo en manos de quienes, sabiendo su gravedad, han decidido apostar por la salvación de pocos.
Cuando el dirigente de extrema derecha francés Le Pen se alegraba de la existencia del ébola porque contribuiría a la reducción de población en África, solo decía en voz alta lo que muchos dicen en voz baja, que precisamente no quieren cambiar de vida. Entonces acuden a una sola variable a la que le dan la mayor de las importancias: el crecimiento demográfico.



Es verdad que hay casi 7 mil millones de habitantes en el planeta y que el crecimiento sostenido de población nos puede llevar a los 11 mil millones en 2100, pero la razón de las carencias actuales es que el mayor porcentaje de consumo se da en los países más privilegiados por el sistema, hábiles para el derroche, en detrimento de aquellos de donde obtienen lo que sobreconsumen. Según estudio de la FAO, el desperdicio per cápita de alimentos por consumidor en Europa y América del Norte es de 95 a 115 kilogramos por año. Y un informe del National Resources Defense Council (NRDC) de los Estados Unidos dice que los norteamericanos arrojan el 40%  de los alimentos que adquieren para consumo sin tocarlos.
La COP 20 no definirá cambiar la vida. Entre cocteles, exposiciones, figurones y la comparsa decorativa habitual, los más de 50 millones de dólares de los peruanos se irán en humo, la triada extractivismo – productivismo – consumismo permanecerá intocada.
La pregunta ante una tragedia anunciada es si se salvan todos o solo unos pocos. Por eso, los poderes fácticos reducen el problema a algo científico-técnico, cuando en realidad es un asunto eminentemente político. La tarea es politizar el cambio climático.

(Artículo publicado en la revista "Hildebrandt en sus trece" N° 229 del 5 de diciembre de 2014)

Sunday, September 28, 2014

HUMALA EN LA CUMBRE DEL CLIMA EN LA ONU: NO DIJO VERDAD

La comedia de la COP 20

Por David Roca Basadre




Se acerca la Vigésima Conferencia de las Partes sobre cambio climático, o COP 20, que tendrá lugar en Lima durante los primeros días de diciembre, y el presidente Humala fue a dar un discurso en Nueva York, durante la llamada Cumbre del Clima de Naciones Unidas.
Dijo Ollanta Humala que se están tomando medidas para combatir la deforestación y la lucha contra la tala ilegal. Esto es notoriamente falso – más allá de cierta cosmética – como consta por el asesinato de dirigentes que denunciaban la tala legal y solo fueron atendidos luego de fallecidos, y como consta por el hecho de ser nuestra Amazonía una zona largamente concesionada para la extracción de hidrocarburos y gas – 84% del territorio amazónico –  con muchas de tales concesiones ubicadas sobre territorios indígenas y Áreas Naturales Protegidas. Las medidas para facilitar más esas actividades en detrimento de la protección ambiental, y la permisividad con toda actividad extractiva privada, son un argumento adicional en contra de las afirmaciones presidenciales.
Dijo Humala que en el Perú vamos a cambiar de matriz energética pues pasaremos al gas y la hidroenergía, pero no menciona las luchas de los pueblos como el de La Convención para que el gas esté a su alcance puesto que se extrae – a costa de tantas fuentes de vida – en su territorio.
Y no menciona el señor Humala, al hablar de los proyectos hidroenergéticos, que la mayor parte de lo que se pueda obtener como energía, si se realizan los faraónicos represamientos proyectados, será para aportar a las demandas brasileras de energía; y que ello será al precio de miles de familias desplazadas, biodiversidad destruida y producción de ingentes cantidades de gases de efecto invernadero como consecuencia de la descomposición permanente de la vegetación y la materia orgánica del suelo.
Tampoco ha mencionado el presidente Humala su insistencia en las carreteras de penetración, particularmente las interoceánicas, que son fuente de destrucción acelerada de floresta al facilitar la penetración de monocultivos, la extracción de recursos, la urbanización y el incremento insostenible de población.  
Dijo bien el presidente en su discurso que para 2050 el Perú podría perder el 20% del PBI por cambio climático, pero olvidó mencionar que el PBI de muchas familias campesinas ya se encuentra en serias dificultades porque su producción se reduce tanto debido al cambio climático que afecta la capacidad productiva – véase diagnóstico del PLANGRACC del Ministerio de Agricultura – como debido a la alteración y destrucción de fuentes de vida para favorecer a actividades extractivas, o a la sobreproducción de la agroindustria para la exportación.
El evento de diciembre se anuncia como un profundo fracaso. Y no solo por la escasa voluntad de los Estados Unidos, de China u otros países dominados por grandes complejos transnacionales, sino que también por los intereses locales de los países exportadores de materias primas – como el Perú – que cifran todas sus expectativas de acumulación de riqueza (para pocos) en la exportación de piedras extraídas a costa de cabeceras de agua, en la venta de innumerables productos que devastan la Amazonía, en la atención a las fantasías alimenticias de países altamente consumidores de cuanto podamos producir – como la quinua que ya no nos pertenece o los espárragos que destruyen napa freática –, en la persistente reducción de la fauna marina y de su hábitat para alimentar cerdos o criar salmón en otros lugares.
Demasiado tiempo nos la pasamos echando la culpa al otro – que la tiene, claro – por su negativa a colaborar. Pero bueno sería mirar por casa para ver si algo se hace para detener, desde aquí, la vorágine destructiva que lleva a la amenaza mayor que está desapareciendo a muchas especies, y amenaza con hacer lo mismo con la especie humana.
Lo recomendable sería que el gobierno diga y pregone la verdad. Para ello debe comenzar por derogar las recientes medidas de flexibilización de mecanismos de control ambiental para las actividades extractivas y fortalecer el Ministerio del Ambiente – comenzando por cambiar de ministro. Y a ver entonces si comenzamos a creerle.

Wednesday, July 16, 2014

BAGUA: INTERPRETANDO LEYES AJENAS Y DELITOS INCOMPRENSIBLES

Ensayo de Interpretación en Bagua
Entrevista por David Roca Basadre


Dina Ananco (wampís) e Isaac Paz (awajún): encargados de la difícil interpretación de textos jurídicos en castellano a sus respectivas lenguas y visión del mundo

En la tradición awajún y wampís, el momento de la muerte es controlado por un personaje llamado el Ságkuch, de los que hay uno para los varones y otro para las mujeres. Su labor es singular, pues inicia el tránsito con un acto sexual por medio de un falo o una vagina de gran tamaño. Cuando los misioneros del Instituto Lingüístico de Verano (ILV), elaboraron el diccionario awajún-castellano, decidieron que Ságkuch era el equivalente más conveniente para demonio, uno que viola a las personas como primer castigo en la puerta del infierno.
De esas incomprensiones desmesuradas está hecha la relación entre el Estado peruano criollo, más cercano al ILV, heredero de los invasores europeos coloniales, y los pueblos indígenas. Hasta el día de hoy.
Por eso, durante el juicio a los indígenas en Bagua los jueces debieron retardar el proceso, porque la intérprete wampís Dina Ananco Ahuananchi expresó la necesidad de que se explicara a los encausados cada uno de los términos en que consistía la acusación. Ocurre que la mayoría de los indígenas no entendía por qué estaban siendo enjuiciados.
Isaac Paz Suikai, el intérprete awajún, explica que ellos mismos no estaban preparados. “Nos convocaron de un momento a otro para ir a traducir, no era fácil. Estábamos siendo capacitados para la consulta previa, pero no para un juicio”, dice. 
Una palabra como “motín”, por ejemplo, carece de explicación en awajún o wampís. O “alevosía”, que no tiene ningún sentido, porque no existe la idea de mayor o menor gravedad en un delito. “Si robas, robas; y si matas, matas”, explica Isaac Paz.
Dina Ananco se vio obligada a traducir “agravio al Estado” como “fastidio al Estado”, pero tampoco quedó claro lo que “Estado” significa. Y lo de “Motín en agravio del Estado peruano” tuvo que contextualizarlo en los acontecimientos del baguazo para que se entendiera algo.
No es práctica bloquear carreteras, poner piedras, porque antes nunca hubo eso entre esos pueblos. Explica Isaac Paz que “a nosotros nos educan diciendo: ‘hijo, no se camina en el camino ajeno, se camina por nuestro camino que es como nuestra casa’, pero había que protestar”. Y agrega que “antes no había formas de manifestación, no había reclamo. Pero como se aprende en los medios que los andinos obtienen cosas con esos reclamos, que en las ciudades también lo hacen, protestan, hacen paros, huelgas, saliendo a la calle, eso lo estamos aprendiendo, imitando”. Por eso fue que “los acusados declararon que el bloqueo de la carretera no era delito, que era reclamar por algo que veían injusto”.
Y es que eso fueron las movilizaciones de hace cinco años: protestar contra lo que viene de fuera que es sentido como invasión, trátese de colonos o de actividades extractivas.
“Las leyes, la Constitución, son obra de otros, nos las han impuesto”, dice Isaac Paz. “Mis antepasados nunca han tenido un espacio de participación para elaborar esas leyes. No es cosa fácil entenderlas de un día para otro”, añade.

Proceso judicial en Bagua contra indígenas y mestizos

Las leyes que no sirvieron
Otra expresión de difícil comprensión es “cadena perpetua”. Cuando Isaac Paz y Dina Ananco explicaron que se trataba de quedar encarcelado hasta morir, fue la desolación total. “La gente se pregunta: ¿qué hemos hecho?, ¿por qué nos castigan? ¿Por qué tenemos que recibir esto? Y entonces lo toman como un castigo malintencionado y sin sentido. Porque dicen: ‘a mí me provocan, me invaden, reacciono, me defiendo y el más grande me castiga encima’. Esa es la percepción. Esto nunca se ha visto en los pueblos awajún y wampís”, relata Paz.
“Contra Ecuador en los años 80 los awajún y wampís fuimos los que defendimos la frontera. Nos hemos enfrentado con los shuar que estaban armados por Ecuador. Siempre hemos participado y somos parte de las fronteras vivas”, explica Paz, “y así tenemos que defender nuestro territorio, nuestro espacio porque nuestra existencia no depende de la economía sino de la naturaleza a la que no se explota sino que se convive con ella, se intercambia, se depende de ella. Y cuando un grupo político nos amenaza, nos invade tenemos que defendernos, pero ya no en forma violenta sino por medio de las leyes nacionales o internacionales que nos asisten. Se pensó que los gobernantes nos harían caso con esos instrumentos, pero no fue así y eso generó el problema. Y al final terminamos siendo culpables de algo que no se entiende”.
Los tuvieron que capacitar en tres días para entender los términos más importantes. Dice Dina Ananco que “desde que revisamos el texto de la acusación fiscal descubrimos varios términos que necesitábamos interpretar y pensar en wampís y awajún, pero con el apoyo del fiscal, del juez, porque de lo contrario iba a dar mi comprensión del término y no la del fiscal”.  
Explica Ananco que “para evitar eso iba preguntando, y la situación generó bastante fastidio en el juzgado porque evidenció que no estábamos preparados y que el Poder Judicial – lo que es cierto – no tiene especialistas para ejercer el rol de intérpretes, no solo en Bagua, sino en diversas instancias donde juzgan a indígenas”.
Dina Ananco continúa con su explicación y dice que “hay cierto desconcierto con todo esto, porque no hay la costumbre de llevar un juicio con intérpretes, oficialmente. Pero luego que la noticia salió en los medios, se ha dado un mejor ambiente. El juez consultó con nosotros, se siguió aceptando nuestras preguntas, y se dijo a los abogados y fiscales que expliquen los términos usados”.

Las movilizaciones en Condorcanqui fueron sin armas de fuego, 
para protestar no para guerrear

Ikmamu
Para el caso de las muertes un juez awajún hubiera dicho que se trataba de ikmamu, que es la acción de devolver el agravio de manera equivalente. “No es venganza”, explican Isaac y Dina, “porque eso significaría resentimiento. El ikmamu existe porque si a mí algo me afecta, es mejor que tú también sientas lo que me afecta a mí, para estar a la par y que en el futuro nuestros hijos no estén peleando”.
Dice Paz: “Los awajún y wampís siempre van al origen de las cosas, a la causa de las cosas. ¿Cuál fue el inicio? Un juez awajún hubiera juzgado a los que entraron, a los que invadieron”.
Y agrega Ananco que “son dos visiones diferentes, por eso esas incomprensiones. Un juez awajún o wampís hubiera visto que los awajún y wampís no provocaron el conflicto, que hubo muertos en ambos lados, y que entonces tiene que haber justicia en ambos lados. Hubo policías muertos e indígenas muertos. Si a mí me castigas, también castígate a ti.
La gente está de acuerdo en que haya justicia para los policías muertos, pero que también la haya para los indígenas y mestizos muertos. Pero como la discriminación es histórica, entonces hay más sensibilidad por unos, y primero le haces justicia a ellos y luego, de repente, a los otros”.

Dina Ananco durante el juicio, esforzándose en la interpretación

Aprendizajes tardíos
“Nosotros no somos expertos en derecho”, razona Dina Ananco, y reflexiona: “no creo que ningún experto haya pensado los términos jurídicos en wampís y en awajún. Un trabajo pendiente es elaborar un glosario de términos que tenga en cuenta cómo entendemos nosotros el mundo. Habría que hacer uno para cada pueblo. Y no estaría mal que los códigos se traduzcan”.
La buena noticia es que van a inaugurar una dependencia de traductores judiciales para todas las lenguas en la Oficina Nacional de Justicia, Paz y de Pueblos Indígenas (ONAJUP) del Poder Judicial. Como dice Isaac Paz: “esto es un derecho, no es un favor. Y es un comienzo, algo tarde, pero es un comienzo. Ojalá que cuando se hable de presupuesto esto no cambie”.
Cuando uno sabe que hay traductores para diversas lenguas europeas en el Poder Judicial, en contraste con esta realidad que es atendida efectivamente tarde, no puede menos que preguntarse sobre el país en el que se vive, los dirigentes que se tiene, y la justicia que se hace. 

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Entrevista publicada en la revista "Hildebrandt en sus Trece, N° 210, del 11 de julio de 2014.

Friday, June 20, 2014

PODEMOS: LA ALTERNATIVA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA - Entrevista con Pepe Mejía

Un peruano en “Podemos”, movimiento que es la clave del cambio político en España

Un anti-partido que surge de las movilizaciones sociales, crece en pocos meses, coloca eurodiputados, y se enfrenta al sistema bipartidista, a la monarquía, a los malos hábitos ciudadanos, a la corrupción, al poder de la Banca, y no cree en los políticos. Pepe Mejía, un peruano español que fuera candidato de Podemos, nos explica de qué se trata todo eso.

Entrevista por David Roca Basadre

Pepe Mejía, candidato al parlamento europeo por Podemos, peruano español, dirigente social


A José Mejía Giraldo - 58 años, chalaco, periodista egresado de Bausate y Meza – no lo identifican muchos en España, donde reside hacen 38 años. Pero a Pepe Mejía sí, al punto que tuvo que apelar para poner ese nombre en la boleta donde figuraba como candidato a las elecciones al Parlamento Europeo por la novísima agrupación Podemos, la gran sorpresa en ese país, pues quedó cuarto y logró elegir a cinco eurodiputados, quitándole electores a los dos grandes partidos tradicionales, PSOE y PP.  Ha regresado unos días tras varios lustros de ausencia y tomamos un café en el Cordano, que ya no recordaba, mientras conversamos. Es un hombre afable, que podría hablar todo el día si lo dejamos.



Movilizaciones del 15 de mayo - 15M de 2012 en España: millones en las calles, hartos de la política tradicional

¿Qué es Podemos?
Es un movimiento social que pretende hacer política y llegar al gobierno. No se entiende sin la presencia y la influencia de los movimientos sociales y sobre todo sin entender lo que fue el 15M, el 15 de mayo de hace tres años en que hubo grandes movilizaciones en todo España, particularmente en Madrid donde más de un millón de personas salieron a las calles indignadas por la situación de crisis generalizada, por la corrosión del régimen del ’78 nacido en lo que llaman la transición, por la corrupción de la elite política y económica. “Podemos” recoge esa indignación y la convierte en instrumento político para incidir en las instituciones. Y el pasado 25 de mayo, con ocasión de las elecciones al parlamento europeo, hemos demostrado que podemos ser una opción de gobierno que nace desde la ciudadanía hacia el régimen.

¿Cómo pasaron de la movilización a la política formal? Obviamente no lo decidieron las millones de personas que salieron a las calles…
No efectivamente. No olvidemos que “Podemos” tiene escasamente cuatro meses. La presentación pública fue el 17 de enero. Pero previamente un grupo de intelectuales, gente del periodismo, gente de las universidades, elaboró un manifiesto llamado Mover Fichas: Canalizar la indignación y volver como poder político. Proponía dar un paso adelante. Se propuso que Pablo Iglesias encabezara este movimiento, y este aceptó.

Pablo Iglesias, vocero y rostro más visible de Podemos


¿Por qué Pablo Iglesias?
Es una persona que ha participado muy activamente en el 15M, tiene mucha presencia mediática, es un profesor de la universidad bastante reconocido, y conecta con la nueva generación de personas que quiere hacer política, devolver la soberanía a la ciudadanía. Tiene 35 años y un discurso muy coherente. Pablo dijo que se lanzaba a la piscina si lograba 50 mil avales, y en menos de 72 horas teníamos 60 mil avales de la ciudadanía, no de partidos políticos, de gente común de la calle. Y eso fue la primera señal. A partir de allí se empezaron a articular los círculos que son espacios donde se reúne la militancia territorialmente y temáticamente, pues hay círculos de sanidad, de educación, de inmigración, etc. Ya hemos sobrepasado los 400 círculos en toda España.

Explíqueme los de los círculos…
Son gente del 15M que estaba en la calle movilizándose, que nunca había tenido experiencia política, que ingresa a título individual y vuelca su experiencia movilizadora de esa manera, en toda España. Se decidió nombrar candidatos desde la base hacia arriba e iniciamos un proceso de primarias abiertas. Participaron 33 mil 165 personas a través de la web, la mayor participación en primarias de cualquier partido en Europa. “Podemos” nace con un protagonismo ciudadano excepcional, dando voz y participación a los que nunca la tuvieron, porque el hecho de votar cada cuatro años no es democracia; precisamente uno de los eslóganes del 15M era “le llaman democracia y no lo es”.

Pepe Mejía ante Palacio de Gobierno en Lima: ¡aquí también se puede!


¿Y cómo lo eligen a usted?
Como parte del Círculo de Latina-Carabanchel al que pertenezco y que me propone para ser candidato. Luego paso a otro nivel, a una primaria general para conformar la lista que iría a las elecciones, en orden que le llamamos de cremallera, es decir intercalados hombre y mujer. Se abre la votación general y los que tuvieron más votos fueron subiendo de escalón hasta completar los 54 que son los que pasamos a la elección europea. Así que me hacen candidato por la trayectoria que tengo en España, pues llevo 38 años allí, siempre militando en movimientos sociales y me conoce bastante gente. Además se empiezan a implicar muchos inmigrantes que se reconocen en mí.

¿Cómo concilian la obligación de adecuarse a las leyes sobre partidos políticos con la organización innovadora de Podemos?
Usamos la figura del partido político para poder participar en los procesos electorales, pero esa figura jurídica no sirve para nada a nivel interno, nunca tendremos secretario general, por ejemplo, porque lo nuestro son los círculos que son la base asamblearia del proyecto. En la medida que se respete el poder de los círculos el proyecto de Podemos va a tener futuro. El caudillismo, el mesianismo, el presidencialismo pueden aparecer, pero en la medida que los círculos sean protagonistas, “Podemos” va a sobrevivir a esas tentaciones.

Entiendo que los candidatos de Podemos asumen ciertos compromisos muy particulares…
Todos los candidatos firmamos un compromiso por el que si somos elegidos no ganaremos más de tres sueldos básicos: 1 mil 990 euros, que es bastante menos que los 8 mil euros que gana un diputado europeo. Segundo, la revocabilidad de los cargos, no podemos estar más de dos años aunque el periodo de un eurodiputado sea de cuatro, se renuncia y sube el accesitario; esto porque estamos en contra de la profesionalización de la política.

¿Por hastío del político profesional?
Sí, la gente está hastiada de los políticos. Percibe que son personas que llevan veinte, veinticinco años, treinta años pasando de un partido al otro, pululando en las esferas de poder, y al final se convierten en vividores de eso, defienden su propio sueldo, sus propios intereses económicos, ya no defienden a la población, a la ciudadanía por la cual fueron elegidos. Y esa ha sido una de las frustraciones que provocó las movilizaciones del 15M, la gente se ha sentido engañada por los partidos y por los políticos profesionales que prometieron y nunca cumplieron.

El cuestionamiento a la política tradicional es cada vez más extendido

Lo del 15M es un gran movimiento ciudadano y sin signo ideológico, sin embargo “Podemos” hace pacto con los izquierdistas griegos de Zyriza. ¿Eso no es salirse de ese sentido ciudadano amplio?
El hecho que “Podemos” haya recogido la indignación y la haya dotado de un instrumento político es para llevar las movilizaciones a las instituciones. Nosotros estamos a favor del aborto, nos negamos al pago de la deuda sin previa auditoría para no pagar por lo que no se ha gastado para la población, no queremos políticos y empresarios corruptos y luchamos contra la impunidad. Pero también planteamos desprivatizar los servicios básicos, y hacer participar a la comunidad en su administración, por ejemplo. Y creemos que en la gestión de la banca pública los agentes sociales tienen que estar presentes en los mecanismos de control de la banca y de las cuentas, para que no se repita la situación de crisis que hemos vivido. No estatización, pero sí apropiación pública de la banca para un mayor control sobre su gestión, saber a dónde van los dineros, a qué proyectos.

¿Sobre esto hay consenso?
En general la gente está de acuerdo con esto. El programa ha sido elaborado desde la calle, no ha sido elaborado por cuatro intelectuales de la universidad, sino por la ciudadanía que ha aportado sus puntos a través de la web y en asambleas abiertas. Es un programa participativo que también ha decidido que los sectores estratégicos de la economía – educación, salud, energía – deben estar bajo control público, y todo lo que está en esas áreas que haya sido privatizado debe volver a la esfera pública, con control ciudadano.

Hablar de control ciudadano significa replantear el sistema democrático.
Desde el 25 de mayo pasado, fecha de las elecciones, se ha empezado a hablar ya de un cambio de régimen. El régimen del 78 está totalmente caduco y apostamos por un proceso de reconstitución, donde se cambien totalmente las reglas, las formas de gobernar, las formas de organización de los grupos políticos. Estamos apostando por una ruptura con el régimen anterior. El bipartidismo está en crisis y nosotros ya estamos preparando los equipos técnicos, y en año y medio los tendremos completos. Es gente de las universidades, profesionales de los movimientos, de la ciudadanía en general, casi todos sin experiencia política.


La lucha contra la corrupción es una bandera importante

Podemos le da mucho espacio en su programa a los temas de gays y lesbianas, al aborto. ¿Esos temas de costumbres generan consenso?
Como el programa es participativo, es reflejo de la sociedad española que tiene muy asumidos esos temas, incluso entre sectores de la derecha la gente los percibe simplemente como una realidad social. Entonces no sorprende que en un programa participativo haya habido tanta presencia del tema de gays, lesbianas y del aborto. En España solo la extrema derecha se resiste a esto.

Por un trato más humano con los migrantes: "no van a robar, aportan impuestos"

Podemos plantea medidas bastante abiertas de trato a los migrantes; sin embargo, este tema ha provocado un voto muy grande hacia la extrema derecha en otros países europeos. Y genera conflictos en España, también. ¿Cómo lidiar con esto?
La gente migra por mejorar, por huir del hambre, de la pobreza. Cuando un migrante va a Europa, no va a robar, aporta impuestos. En estos años son los migrantes los que han pagado las cuotas de las pensiones de los jubilados. No es que exista un rechazo de la ciudadanía a los migrantes, sino que hay políticas que alientan ese rechazo. Ahora los latinoamericanos están regresando a sus países, pero hay los otros, los que vienen por Ceuta y Melilla y por otros lados, sobre los que se exagera para criminalizar el enfrentamiento entre la población y los migrantes. Ocurre que las empresas quieren migrantes que sean trabajadores baratos, pero sin derechos. Ni el PP ni el PSOE han derogado la injusta ley de extranjería. Una trabajadora migrante gana 500 o 400 euros al mes en una casa, sin descansar un solo día. Pero no solo los migrantes, en Elche los trabajadores del calzado españoles trabajan en sus casas y ganan 400 euros, trabajando de lunes a domingo, sin ninguna cobertura social ni pública, y son españoles. La crisis ataca a españoles y migrantes y aplica el mismo sistema de precariedad.

El exceso de consumo es un grave problema ecológico

Hay hábitos de sobreconsumo en Europa, antiecológicos, y sin embargo no aparece esto en su programa.
Coincidimos con los economistas del decrecimiento, con otros que hablan de la humanización de los efectos del neoliberalismo… creemos que el consumo debe ser equitativo y de acuerdo con las necesidades. Hoy hay estadísticas de más muertes por sobrealimentación en Europa que por falta de alimentos, el consumo desaforado es promovido por un sistema perverso. Las políticas del gobierno promueven, por ejemplo, que cambies de coche cada año, todo eso lo tenemos muy claro. Por otro lado, pedimos un impuesto a las empresas por contaminación. Incidimos en que el primer causante de la contaminación es el gran capital. También queremos promover la vida en el campo, que la ciudad se descongestione, para que se revalore esa forma de vida y que las patatas sean patatas. Hoy en día los transgénicos están a la orden del día y eso lo avalan las políticas de gobierno.

¿Plantean romper con la Unión Europea y volver a la peseta?
Estamos planteando una alianza con los países del sur de Europa, para no pagar la deuda. El problema es la deuda. Si estamos obligados a pagar esa deuda, si esa obligación nace del hecho de pertenecer al Euro, entonces habrá que salirse de la Unión Europea. El tema de fondo no es salirse de la UE, el tema es la deuda.

Podemos quiere potenciar relaciones con movimientos sociales en lucha en América Latina

¿Y sobre las relaciones con América Latina?
Queremos potenciar las relaciones con todos los movimientos populares, sociales, que busquen una alternativa a la actual situación. Con todo lo que emerge de las luchas sociales, rescatando la soberanía ciudadana, popular, porque hemos llegado a un punto de inflexión en el que la gente está desafecta de su propio régimen, de sus instituciones, de los políticos corruptos, de esa casta que lleva veinte o treinta años viviendo de la política. Y queremos aprender de las experiencias del sur. Es verdad que algunos gobiernos de izquierda se separan de los movimientos sociales y hay que reconocer esas contradicciones también.

¿“Podemos” prefigura un proyecto, una idea de sociedad?
Esa es la clave. Podemos ha logrado implicar a la ciudadanía en la práctica de una política abierta, igualitaria, inclusiva, donde la gente se siente protagonista. Nosotros apostamos por una mayoría social, no nos interesa el núcleo duro de la izquierda o la ultraizquierda, queremos algo que vaya más allá de las fronteras de la izquierda. Por nosotros ha votado gente que votaba por el PSOE y también por el Partido Popular y es que hay problemas concretos y la gente no entiende ya lo de derecha o izquierda, quiere solucionar sus problemas. Se trata de ganar mayoría social y generar vocación de gran democracia. Si te quedas en lo de derecha o izquierda, no gobiernas nunca.

"No nos interesa el núcleo duro de la izquierda o la ultraizquierda, queremos algo que vaya más allá de las fronteras de la izquierda (...) Se trata de ganar mayoría social. (...) Si te quedas en lo de derecha o izquierda, no gobiernas nunca."

¿Qué plantea Podemos sobre la monarquía?
Apostamos por un proceso constituyente. La corrupción ha corroído a todas las instituciones, incluyendo a la monarquía, con la aquiescencia del sistema y de los partidos políticos que han gobernado los últimos 35 años. La gente, además, no entiende que en plena crisis y tiempos de alarma social estemos sosteniendo con nuestros impuestos a una casa real detrayendo ese recurso de otras partidas necesarias. Las encuestas ya favorecen a la opción republicana y nosotros estamos pidiendo una consulta ciudadana, un referéndum que creo que ganaríamos. La abdicación y el cambio de rey es una movida para un cambio de imagen de una institución desgastada y que es inútil a estas alturas, es también un cambio para evitar juicios por corrupción.

Entrevista publicada en “Hildebrandt en sus Trece” – N° 206 del 13 de junio de 2014 – Lima, Perú









Saturday, June 14, 2014

PROYECTO ECOCIDA DESTRUCTOR DE LA CUENCA DE LURÍN


Proyecto ecocida

Por David Roca Basadre

El río Lurín, en Huarochirí

El río Lurín que nace en los nevados de Huarochirí para llegar hasta la parte baja en donde se congregan los distritos capitalinos de Cieneguilla, Pachacamac y Lurín, es – hasta hoy – un milagro de resistencia al progreso. A pesar de los maltratos, casi el 80% de la cuenca que cubre poco más de 1 mil 600 kilómetros cuadrados está a salvo.
La parte baja es la más magullada, allí se han instalado empresas que aprovechando la indefinición territorial entre los distritos de Lurín y Pachacamac usan las aguas subterráneas a su antojo y sin supervisión alguna, lo que ya genera daños graves de toxicidad, además de perjudicar el aire respirable. A ello se agrega la contaminación del río por las aguas residuales desviadas de los desagües de Lima que el proyecto Mesías, concebido para solucionar ese problema y concluido solo en una etapa, ha terminado por arrojar al río Lurín que parece una cloaca por partes; la frustración de ese proyecto ha impedido que esas aguas se orienten a la irrigación de las Pampas de San Bartolo que debieron convertirse en una gran zona agrícola, y que fueron quedando en manos de urbanizadoras – mientras SEDAPAL miraba de costado.
Lurín no solo no recibe soluciones para estos graves problemas – que deben venir tanto de la Municipalidad de Lima y de las municipalidades locales, como del gobierno central – sino que podría terminar por destruirse por completo si prospera el llamado PLAM 2035 de la Municipalidad de Lima que asigna a Lurín el rol de “nuevo escenario para un desarrollo tecnológico y sostenible” destinando en su territorio 2047 hectáreas para la industria y 540 hectáreas para 300 mil nuevos habitantes.
Un plan como este resulta lógico si se piensa Lima como un espacio independiente y se olvida que pertenece a un país del que depende y al que acude para aprovisionar de agua, alimentos y otros recursos a nueve millones de habitantes. Suponer que se debe hacer abstracción de esta dependencia, lleva a idear maneras que no piensan en la finitud de los recursos, sino en ir solucionando al paso lo que se viene. En tal lógica, cada solución genera un nuevo problema y así sucesivamente. Por ejemplo, para enfrentar el tremendo déficit de agua que este diseño requiere se plantea construir plantas desalinizadoras.
Stefan Austermühle, director de la ONG Mundo Azúl con sede en Pucusana, explica que el problema de las plantas de desalinización son los desagües de relave salino que cuando retornan al mar incrementan salinidad y temperatura. Además las plantas desalinizadoras requieren del uso de sustancias como el sodio bisulfato y el cloro para limpiar las tuberías de organismos, u otros medios alternativos para el mismo fin, todo lo cual es tóxico para la vida marina. Asimismo, para mejorar la filtración del agua se adicionan químicos coagulantes y anti espumantes. Y para la limpieza se descargan regularmente grandes cantidades de detergentes al mar.
Austermühle explica que los pescadores artesanales de Pucusana que aprovechan los recursos pesqueros locales, verían sus fuentes de vida dañadas por la contaminación, con el daño económico consecuente. En realidad, de Pucusana y de todo el litoral: una cuenca es un ecosistema con su tejido de componentes entrelazados y todos terminan por afectarse, para bien o para mal.
Lo peor de todo esto es que las zonas eriazas que van a ser utilizadas para el proyecto del parque “ecoindustrial” y las nuevas áreas urbanizadas, son aquellas que originalmente iban a ser irrigadas con las aguas tratadas con el proyecto Mesías. Es decir que desde la Municipalidad de Lima se promueve la consolidación de un despojo para beneficiar a emprendedores inmobiliarios e industriales privados, y la cancelación definitiva de la mejor solución posible para el grave problema de los colosales desagües de un tercio de la ciudad de Lima y que envenenan el litoral sur, particularmente en Chorrillos.

El río Lurín, en la parte baja

Leyla Berrocal, dirigente del Frente de Defensa Ecológico de Lurín (FREDECOL), dice que la población nunca fue consultada sobre el proyecto y que solo fue informada a petición de su organización en reuniones recientes. Los del FREDECOL, conformado por vecinos y técnicos, muestran también su preocupación por lo que significarían 300 mil personas más en Lurín. Ya en la actualidad la urbanización que existe y las fábricas que hay, y que se han incrementado en los últimos diez años, han recurrido a pozos tubulares profundos para abastecerse de agua, lo que ha generado problemas entre los agricultores que deben invertir más para cavar y llegar a las cada vez más escasas fuentes de agua. En suma, tampoco es creíble promover nada nuevo, si no se atienden primero los problemas actuales, que tienen a la atención básica de servicios como una de sus principales preocupaciones.

Artículo aparecido en la revista “Hildebrandt en sus Trece, en el N° 205 del 6 de junio de 2014







Tuesday, June 03, 2014

¿LA UNIDAD?: dilemas de la izquierda


Dilemas de la izquierda (*)
Por David Roca Basadre


La kantuta de los pueblos se abre paso

Las izquierdas parecen jugarse su última carta existencial en los procesos electorales que vienen. Las apuestas se agrupan en alguna unidad en el Frente Amplio, pero solo una mirada muy limeña y de cúpula puede suponer que esa unidad se está dando realmente.
Los tiempos señalan el protagonismo de las organizaciones sociales, y de esto toman nota en muchos lugares en el mundo – el caso más reciente es el de España, con la visible aparición de Podemos cuyos antecedentes podrían situarse en países como Colombia, Chile, por mencionar vecinos.
Esta crisis de los partidos tradicionales tiene sentido porque su representatividad ha sido puesta en cuestión por los poderes fácticos que, visiblemente, controlan la vida política y social, algo sobre lo que ya nadie se llama a engaño.
Pero las izquierdas no entendieron nada. En la dirigencia nacional que se han dado y que no eligió nadie, vemos a los mismos viejos rostros que desde los años setenta han ido variando del marxismo leninismo vibrante y de manual, a posturas que se detienen en el terreno respetable de los derechos humanos y la ciudadanía, sin ser capaces de diseñar una sociedad alternativa. Y que desdeñan a las organizaciones sociales, verdaderos protagonistas políticos de una oposición que ellos no saben hacer.
Quizá lo más notable sea el apoyo que le dan a Susana Villarán y su afán reeleccionista. Ejemplo reciente es el llamado PLAM 2035 que ha presentado la Municipalidad de Lima y que contempla entregar 540 hectáreas para vivienda en Lurín, zona de la última cuenca mayoritariamente limpia de Lima, lo que calculan que significará 300 mil nuevos habitantes en ese distrito; además de entregar 2,047 hectáreas para lo que han llamado graciosamente zona “ecoindustrial”; todo esto planeado y “acordado” sin consulta ciudadana alguna. El peligro que se cierne sobre los acuíferos ya desgastados es grande, y ver a la alcaldesa levantando feliz las manos con el cuestionable alcalde aprista Marticorena de Lurín y rodeada de regidores pepecistas, luego de ese regalo de Lurín a las urbanizadoras e industrias, no ha sido un espectáculo para alegrarse. Simultáneamente, en el Frente Amplio el consenso para la reelección de una gestión privatista y de centro derecha se procesa sin objeciones, por pragmatismo. A nadie se le ocurre que Lima requiere pensarse como parte del país del que se nutre – y con abuso muchas veces.
Los desencuentros del llamado Frente Amplio con las diversas realidades regionales – que casi tres lustros de descentralización han afirmado en esa diversidad – han agravado los mismos problemas de siempre con muchos caudillos locales con organización local propia y la virtual desaparición de los otros logos impulsados desde Lima.
En el seno del Frente Amplio, además, hay quienes califican como radicales a gente como Marco Arana y los ronderos cajamarquinos, y no moverían un dedo por los awajún y wampís injustamente acusados por lo de Bagua, o consideran a Óscar Mollohuanca un impresentable, mientras piden negociar con las empresas extractivas y hasta reclaman sobre la bondad de usar reservorios como los que promueve Yanacocha.
La diferencia entre ambos sectores queda clara cuando uno ve que en el Cusco no competirá el Frente Amplio, sino el Movimiento Tierra y Libertad conformado por bases locales de esa agrupación que sostienen su propia identidad y llevan, precisamente, a Mollohuanca como candidato a la presidencia regional.
No es tan solo un tema de táctica electoral lo que está en juego, sino la indefinición de una identidad al interior de una alianza que empieza a mostrar sus límites antes de 2016. No basta un apelativo – el de izquierda cada vez más borroso – ni los símbolos o las emociones, eso debe tener contenido de ideario similar, hermano. Aunque es difícil suponer fraternidad entre quienes están de acuerdo con las concesiones extractivistas y se muestran tibios ante la represión de sus objetores populares, y los que participan de esas luchas y se defienden de la agresión contra su territorio y propiedades comunales.

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(*) Artículo publicado en "Hildebrandt en sus Trece" No. 204 del 30 de mayo de 2014