Tuesday, May 12, 2015

SOMOS "PIONEROS" DEL FRACKING

SOMOS "PIONEROS" DEL FRACKING
Por David Roca Basadre


El fracking o fracturamiento hidráulico no es ninguna novedad. Existe como tecnología desde hace más de 60 años. Y si bien su aplicación inicialmente costosa se propagó recientemente, a partir del incremento del precio del petróleo, ha sido siempre un recurso para seguir produciendo cuando se reducía la producción petrolera.
Y en el Perú, el recurso al fracturamiento hidráulico es moneda tan corriente que existen muchas tesis universitarias sobre su aplicación, todas fácilmente ubicables.

El asunto es para preocuparse... (*)

Pero, ¿qué es el fracturamiento hidráulico o fracking?
Los primeros pozos perforados de petróleo y gas se limitaban a extraer los yacimientos superficiales, y una vez agotado aquello, se abandonaban. Luego se empezaron a usar diversas formas de bombeo que permiten recuperar algo más de esos hidrocarburos. Pero cuando el bombeo ya no funciona, se pasa a otros métodos.
Puede ser inyectando agua desoxigenada por varios pozos que empujan el petróleo hacia un solo pozo productor, lo que origina que el agua ya contaminada se derrame en forma de lagunas, la que debe ser reinyectada, acción que con frecuencia no se hace. O puede ser mediante la inyección de agua a alta presión (aproximadamente 400kg/cm2) con sustancias químicas que fracturan la roca madre – así denominada – donde se alojan los hidrocarburos que, si no es a presión, no podrían salir.
Esto es necesario porque las rocas madre son impermeables, es decir que no tienen comunicación entre los poros, por lo que no hay otra posibilidad para extraer el petróleo o el gas que provocando un canal de comunicación a la fuerza, quebrando – fracturando – la roca en vertical miles de metros y luego cavando un extenso túnel en horizontal para abarcar la mayor cantidad de roca, lo que permite el flujo de hidrocarburos para extraerlo hacia la superficie.
En la prospección sísmica los geólogos especializados pueden detectar la roca porosa que presumiblemente mantiene atrapado el petróleo pero ni con la mejor tecnología es posible saber si de verdad contiene petróleo, gas, simplemente agua o no hay nada. Pero con cada perforación, de todas maneras, van extrayendo abundantes residuos cargados de sustancias tóxicas.
En el proceso, los líquidos tóxicos usados para el bombeo se derraman de las tuberías bajo tierra, pues nunca pueden ser controlados del todo y, al permanecer en el subsuelo, se filtran contaminando aguas subterráneas, desembocando también en aguas superficiales. Los seres vivos de los entornos terminan así afectados.
Pero además, la alta presión utilizada no solo horada la roca en que se alojan los hidrocarburos, sino que genera otras fracturas por las que se libera gas metano a la atmósfera, e incluso crea situaciones de riesgo sísmico.



Muy profundo
Las roca madre suelen estar ubicadas a más de 2500 metros de profundidad, y hay pozos que – en el Perú – han llegado hasta los 6 mil metros. Suelen almacenar gas de esquisto (y metano) y petróleo pesado o extrapesado, disperso en miles de kilómetros cuadrados.
Existe una gran cuenca de petróleo pesado que abarca Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú, y que requiere – necesariamente – de técnicas de fracturamiento hidráulico para poder acceder a su explotación. Las profundidades promedio son de más de 2 mil metros de profundidad, y algunas son mucho mayores.
Citemos algunos ejemplos entre nosotros. En la selva norte, los lotes 67A y 67B de Perenco, 1AB de Pluspetrol, 114 de Pacific Rubiales, recurren al fracturamiento hidráulico. En la cuenca del Ucayali, los lotes 135 y 138 de Pacific Rubiales también lo hacen.
Las perspectivas de extracción de gas de esquisto por parte de Maple Gas en el sur solo son posibles mediante la fracturación hidráulica, así como el pozo 76 de Hunt Oil.
Actualmente se encuentran afectadas, por la falta de control en este tipo de actividades, hasta cuatro cuencas: Corrientes, Pastaza, Marañón y Tigre. Y los daños son irreparables.
Incluso Camisea, nos informa el antropólogo Jesús Castro, cavó pozos de mil metros de profundidad al inicio, pero los siguientes son ya de 4 mil metros, indicador de que se está recurriendo a fracturar roca madre.
Y entre nuestros vecinos cercanos, en Ecuador, los 11 mil barriles de petróleo vertidos en el río Coca, tributario del Río Napo y que nos afectara tan grandemente, tenían ese origen.



Las tesis y la vida
En una tesis del año 2012 del ingeniero geólogo Anthony Siu Melgarejo se define al fracturamiento hidráulico como “una técnica de estimulación que consiste en la inyección sostenida de un fluido a una presión tal que provoque la ruptura de la roca del yacimiento...”, etc. Y hace recomendaciones sobre bombeo para mayor rendimiento.
La tesis de magister del ingeniero Luis Antonio Del Castillo Rodríguez, del año 2010, se propone “realizar una investigación sistemática del diseño del fracturamiento hidráulico de los pozos de petróleo en el Noroeste del Perú para obtener mayores rendimientos, utilizando modernas mejoras”.
La tesis del ingeniero Teodoro Ronald de la Cruz Marín, ya en el año 1991, se denominó “Optimización del fracturamiento hidráulico usando   agentes de sostén  ultralivianos, en el noroeste peruano”.
Como esas, son innumerables las tesis dedicadas al fracturamiento hidráulico, aquello que la influencia anglófila hace que llamemos fracking.



La comunidad de profesionales dedicados a las actividades extractivas en el Perú han naturalizado el hecho, al punto que no cuestionan una práctica que, probablemente, les sorprenda que cause tanto revuelo hoy en el mundo. Pero, como con muchas cosas, es hora de frotarse los ojos y al menos saber que no es tan natural la cosa.
La laguna de Sanshocosha, en el Pastaza, desaparecida por responsabilidad de Pluspetrol, empresa a la que multaron por la ridícula suma de 20 millones de dólares, no volverá a tener vida, diga lo que diga esa empresa. Los pueblos afectados por las aguas contaminadas en el río Tigre, no volverán a tener río. Pueden llenarse la boca sobre cuidado ambiental en Camisea, pero la vida de los Nahua-Kugapakori nunca más será la misma, y volverán a llorar a sus muertos sin que nadie se entere o le importe. La reforestación en todos los terrenos afectados es, en suma, casi imposible. 



             
Según DIGESA, entre las comunidades del río Corrientes “se ha determinado presencia de metales pesados (cobre y plomo) e hidrocarburos totales de petróleo”, y entre pobladores de 2 a 17 años el 66.21% “supera el límite establecido para el plomo en población infantil”, y en el resto de las personas la muestra “supera el límite de absorción de plomo en sangre establecido”. Sobre el peligrosísimo cadmio, DIGESA dice que entre “los pobladores menores a 18 años de las comunidades de la cuenca del río Corrientes, el 98,65% supera los valores límites de cadmio en sangre”, y “en la muestra poblacional correspondiente a personas de 18 a más de 60 años, el 99,20% de la muestra de la población adulta (18 a más de 60 años), sobrepasa los valores permisibles de cadmio establecidos”. El cadmio puede ocasionar edema pulmonar, enfisema pulmonar, cáncer, daños a los riñones, enfermedades óseas, etc. El plomo se instala en la sangre y se distribuye por todo el organismo afectando cerebro, hígado, riñones, huesos, y afectado el desarrollo intelectual en niños y niñas. Cadmio y plomo son metales propios de contaminación por fracturación hidráulica.




Esta tecnología, asentada entre nosotros desde hace tiempo, requiere de la normativa que no tiene, que parta por reconocer oficialmente que, en muchos lugares del Perú, se trata de explotaciones no convencionales. Y, ante el daño que causa, darle fuerza a la investigación en busca de energías limpias y renovables, empeño saboteado permanentemente por quienes están dispuestos a todo excepto a pensar en el ambiente y el futuro del planeta.

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(*) 20 Mitos y realidades del frackingpor Pablo Bertinat, Eduardo D´Elia, Roberto Ochandio, Maristella Svampa y Enrique Viale, Observatorio Petrolero Sur - Editorial El Colectivo, Buenos Aires 2014
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(Artículo publicado en el N° 249 de la revista “Hildebrandt en sus trece” del 8 de mayo de 2015)

Thursday, April 09, 2015

AL ACECHO DEL CENTRO IZQUIERDA



Al acecho del centro izquierda
David Roca Basadre

De pronto un canal de televisión keikista o alanista – da casi lo mismo – “destapa” que no era verdad que Antauro Humala fuera culpable de coautoría (sin coautores) del asesinato de cuatro policías durante el Andahuaylazo.  Y que fueron francotiradores al mando del general Otto Guibovich los que, por la espalda, asesinaron a los policías, lo que se deduce fácilmente del informe de balística. Muchos confirman que esto es un secreto a voces. Y que incluso, durante esos eventos, cada vez que se iniciaba el diálogo irrumpían las balas de los francotiradores.
¿Estaba Toledo en la luna de Paita cuando ocurría todo esto? ¿No supo Ollanta Humala, una vez presidente o antes, sobre esos detalles tan graves, o sabiéndolos dejó estar en la cárcel a su propio hermano? ¿Tanta cobardía?
El hecho es que parece que los que mandan han decidido que es hora de divulgar esto a todo el mundo, a sabiendas de que nada ocurrirá a los verdaderos culpables de los asesinatos. ¿Podemos presumir que es porque conviene crear condiciones para liberar a Antauro de una vez y que compita en las elecciones? Hay tiempo para eso. Si bien Antauro Humala lidera una agrupación racista y autoritaria, por esas razones extremas del sentimiento reivindicativo popular, escarbaría en el lado izquierdo y no a la derecha del mapa político, como debiera corresponderle. Los que mandan necesitan un candidato convocante por el lado opuesto, pero que asuste.
Los dados, pues, ya empiezan a moverse con todo tipo de jugadas. Por ahora solo se anuncian candidaturas de ideologías intercambiables – García, Fujimori, Toledo, Kuscynski, Acuña, Urresti, etc. –, además de innumerables aspirantes a outsiders provenientes hasta de la farándula chicha, por la derecha, sin que a la izquierda haya nada por verse aún, salvo la brevemente difundida precandidatura de Marco Arana.

¡LA IZQUIERDA QUE LA DERECHA NECESITA!
(en todos lados se cuecen habas: como en el Perú, el PRD mexicano favorito 
del dirigente de la derecha de su país)

Lo que queda claro es que los discursos desde la derecha de siempre y los de los outsiders buscarán, todos, el espacio presumiblemente ganador, que no es el centro, sino el centro izquierda. Además de premunirse de algún indispensable espantapájaros – como Antauro – al que golpear a la izquierda de la izquierda.
El centro izquierda es una suma de promesas de mejoras económicas con ligeros toques de reivindicación social, arengas populistas, requiebros sentimentales y grandes obras tangibles, pero que ocultan que no se tocará para nada el origen de todas las desigualdades y de los destrozos de las fuentes de vida, como es el modelo económico. E incluso si es que – como Ollanta Humala en 2011 – se confrontara con aspectos de este, la agenda oculta conservadora va a prevalecer con oportunos ajustes y presiones. Es, pues, un discurso intrínsecamente mentiroso, pero que suele calar en la población.
Ya sabemos que se encuentra lista y aceitada una estupenda maquinaria desinformativa con el objetivo claro de promover las candidaturas afines al sistema depredador, y que ya viene trabajando en ese sentido y sin parar. Lo hace sobre terreno abonado: el culto al cemento y a la rapidez que llaman eficacia – y que significa hacer sin que importe cómo, aunque roben – permite, por ejemplo, adivinar que la imprevista, costosa e innecesaria obra a desnivel entre las avenidas 28 de julio y Arequipa en Lima, anunciada por Castañeda, va a suscitar adhesiones populares espontáneas. La elefantiasis constructiva es parte del viejo arsenal que sirve para refrendar verborrea con lágrimas y emoción social, en busca de votos.

Las cúpulas de siempre... ¿recuerdas, compañero, esa caampaña electoral pasada?

A nadie parece incomodarle ver las elogiadas carreteras que, en efecto, hizo el fujimorismo bordeadas de modestos campesinos a pie tratando de llevar, como sea, sus productos al mercado más cercano, donde lo venderán a precio de nada. O las pistas relucientes en asentamientos humanos, con pobladores cuyas familias siguen sumando entre varios para alcanzar a pagar las cuentas y llenar la olla. O las conexiones de agua de atención intermitente o agua imbebible. O las instalaciones eléctricas, como en Andahuaylas, hechas para enriquecer a bribones. Se ha naturalizado todo eso.
La interrogante precisa que todos debemos plantearnos, camino a las elecciones generales de 2016, es esta: ¿cómo desenmascarar a tanto farsante de “centro izquierda”? 

(Texto aparecido en el N° 243 de la revista "Hildebrandt en sus trece" del 27 de marzo de 2015)

Friday, April 03, 2015

TÍA MARÍA Y LA NEGACIÓN DEL OTRO



Tía María y la negación del otro
David Roca Basadre

La negación del otro es parte de nuestra historia, nace con la colonización y constituye el basamento de nuestra cuestionable república. La negación del poderoso al débil no puede ser democracia en ningún lugar ni garantizar institucionalidad. Sin embargo, se niega consistentemente la opinión y la voluntad manifiesta de poblaciones enteras a decidir sobre su propio destino. Y se hace con saña y alevosía, plagiando, mintiendo, tergiversando realidades, ocultando hechos, reprimiendo.
Las movilizaciones en Islay contra el proyecto Tía María de la empresa Southern Perú obedecen a la voluntad de poblaciones que formalmente tienen iguales derechos que cualquier ciudadano en cualquier lugar del país. Sin embargo se les quiere imponer los criterios y los derechos de otros al lucro, suponiendo que esos son criterios y derechos son superiores, y todo eso se transforma en un operativo policial como si allí se combatiera a algún enemigo del país.

El pueblo de Cañaris se rebela contra el proyecto Cañariaco

Pero Islay no está sola, pues, como es sabido, el mismo tipo de rechazo o reclamos contra emprendimientos similares ocurre en Cajamarca contra Conga de Yanacocha; en Espinar contra la minera Xstrata Tintaya; en Apurímac contra Las Bambas de la empresa Chinalco; en Loreto contra abusos por contaminación de Pluspetrol; en Condorcanqui contra la petrolera Maurel et Pro en Nieva, y la minera Afrodita Dorato en el Cenepa y Santiago; en Cañaris, Lambayeque, contra el proyecto Cañariaco; y tantos lugares más.
No puede ser que medio país esté loco o viva engañado por agitadores. Y es claro que, sin haber habido concertación entre todas esas poblaciones, hay puntos visiblemente en común en sus negativas, reclamos y propuestas alternativas. ¿No se ve o no se quiere ver?

Las protestas y malestar de los pueblos awajún y wampís en Condorcanqui

La población de Islay no solo ha dicho no al proyecto minero Tía María en un plebiscito donde el 93% votó en contra, sino que acaba de elegir a sus cinco alcaldes distritales y el provincial con el encargo de apoyar esa negativa. Y en el distrito de Cocachacra donde estaría emplazado el proyecto, el alcalde pertenece a la vilipendiada Tierra y Libertad. Pero como el litigio se inició en 2009, y Tierra y Libertad se fundó en 2011, es imposible suponer que esa organización política promoviera nada, sino lo contrario: ¿no será que movimientos como el de Islay buscan caminos para expresarse políticamente?

Alcaldes de la provincia de Islay marcharon hacia Arequipa

Un directivo de la minera Southern ha ensayado una frase injuriosa dirigida a la población y a quienes se oponen al proyecto Tía María, frase que incluso ha sido recogido por algún retardado congresista: “terrorismo antiminero”.
Tamaña calumnia se complementa muy bien con lo de “perros del hortelano” y “ciudadanos de segunda” del ex presidente narcoindultador en tanto que negación del otro y de su derecho a decidir sobre su propio destino, en tanto que marginación de millones de peruanos que quieren otra manera de organizarse en el territorio que habitan, y que les da vida. Afán marginador que también resalta en las declaraciones del presidente Humala, cada vez más parecido a sus antecesores.

Southern tiene antecedentes: contaminación en Ilo

La desesperación porque la teoría neoliberal no encaja con la realidad es, ya lo hemos dicho muchas veces, similar a la obcecación senderista porque sus tesis se confirmaran. Tal inadecuación lleva a tratar de imponer criterios mediante el uso de la fuerza, en ambos casos. Los resultados están a la vista. Pero terrorismo es obligar a todos a acatar un modelo económicamente insostenible en el largo plazo e inaceptable para quienes quieren conservar sus fuentes de vida.

Espinar: contaminación por metales pesados

Puedo conceder a algunos soñadores liberales la buena voluntad de suponer que la libertad económica y las libertades políticas marchan juntas, pero los hechos son testarudos: si reprimes a una gran cantidad de población que no piensa como tú en nombre de la economía, es claro que eso no es democracia.

Alberto Flores Galindo dijo alguna vez que si solo se cumplieran las leyes – entiéndase: en letra y espíritu – ya eso sería revolucionario. Habría que comenzar por allí. Pero los poderes fácticos no se lo permitirán a sus títeres. 



(Artículo publicado en el N° 244 de la revista "Hildebrandt en sus trece", del 3 de abril de 2015)

Tuesday, March 24, 2015

CHILENOS ESPÍAN, SEGUIRÁN HACIÉNDOLO Y OTROS MANDAN TROPAS



Los chilenos, y otros más, seguirán espiando para cuidar lo suyo


¿POR QUÉ ESPÍAN LOS CHILENOS?
Por David Roca Basadre


El territorio, que es la demarcación política que divide ecosistemas de manera artificial, ha generado siempre enfrentamientos por causa de amenazas o sobre la codicia de lo que no se posee y sí tiene el otro. El caso reciente de espionaje de Chile en el Perú, cuando se suponía que habiendo solucionado problemas limítrofes todo debiera andar sobre ruedas, viene a demostrar que seguimos viviendo la misma realidad decimonónica que motivó la guerra del Pacífico y por los mismos motivos.
Si bajo el pretexto de la liberalización económica el Perú se convierte en el país de mayor inversión de capitales chilenos en su territorio, y eso en crecimiento, ¿no es lógico suponer que el Estado de ese país querrá defender tan importante fuente de ingresos? El posicionamiento de Chile en nuestra economía – como ya todos sabemos – lo lleva a controlar asuntos básicos como la energía, el monopolio del transporte aéreo, cadenas de distribución de alimentos y medicinas, explotación agrícola sobre todo en el sur, todos fundamentales para la supervivencia de los peruanos. Obviamente que Chile necesita espías.
El cuidado de la línea fronteriza es tan solo una parte del asunto y su solución necesaria no zanja el problema que, bajo el pretexto que sea, existe debido a la voluntad entreguista de los recursos del territorio a ajenos por parte de las elites gobernantes.

Inversiones chilenas suman miles de millones en el Perú: van a defenderlas

Los intereses del capital chileno sobre lo nuestro – recientemente fortalecidos – se suman a los depredadores de toda la vida: la colonialidad occidental europea que tiene su expresión más poderosa en los Estados Unidos, que es su prolongación en el continente, y a la que ahora se agrega la de países como China y también Brasil, otro vecino avasallador.
La modernidad neoliberal, que no es un invento reciente sino la traducción a otras formas y lenguajes de lo que vivimos desde siempre, pone pues nuestro territorio en manos de ajenos que lo usan para su provecho en detrimento de los peruanos.
Como sabemos, cuando los grupos humanos se disputan es generalmente por recursos. En general, los límites y demarcaciones que existen entre todas las especies animales están configurados por la necesidad. Entre los humanos, si estas configuraciones se dan con autonomía se trata de un pueblo libre; si son impuestas desde fuera estamos hablando de una colonia.
En el territorio se relacionan el conjunto de componentes bióticos y abióticos de la parte de ecosistema que nos toca en la distribución con el vecino. Por ejemplo, una parte de un río. Un componente importante son los humanos, pero un componente más que tendrá derechos solo si cuida los recursos que le permiten tenerlos efectivamente: no bastan las declaraciones. Y este cuidado solo se puede hacer en libertad. Si el mercado – hegemonizado por más poderosos – decide sobre nuestra base material, es claro que carecemos de libertad. [1]

Los tratados de libre comercio, o TLC, nos obligan a leyes extrañas y nos restan soberanía y libertades

Cuando tomemos consciencia de esto dejaremos de estar asombrados porque haya espías chilenos y no descuidaremos ese flanco, nos preocupará sobremanera que – pocos o muchos – entren soldados norteamericanos a quedarse en lugares estratégicamente escogidos porque entenderemos que los otros buscan nuestros recursos y los gobiernos siguen vendiendo la patria, por ejemplo firmando tratados de libre comercio que no benefician a la mayoría de la gente, ni a la economía general. Como el TLC con EE.UU, donde las exportaciones del Perú al mercado norteamericano crecieron 25.2%, es verdad, pero ¡las de Estados Unidos a nuestro país se incrementaron 60.2%!, agudizando el desbalance comercial y debilitando a importantes sectores proveedores de empleo. Ni que decir del TLC con China. Peor el TTP que se viene.
La disputa con Chile solo se detendrá algún día, cuando pueda recuperarse la libertad, es decir rediseñando la vida en el territorio mediante la priorización de la voluntad política y la relativización de la economía.




[1] El saqueo del territorio y la amenaza permanente de intromisión en el Perú son ese enfoque trascendental de la Historia del Perú que nadie cuenta tal cual, y que ya hace falta que se haga. José María Arguedas sembró la semilla de una mirada ajena a los universales de la colonización que se debe retomar; y María Rostworowski ha mostrado las bases para revalorar nuestra vida en el territorio, e incorporar ello a la reflexión y la acción política.

Friday, February 13, 2015

DESASTRES CRIMINALES: PUEDEN EVITARSE




Desastres no naturales: tienen responsables
David Roca Basadre

Medio país se inunda. Hay huaicos en Chosica que dejan casas colapsadas y decenas de damnificados, afectando a Chaclacayo y Lurigancho-Chosica, con desbordes de lodo y piedras. Decenas de familias son afectadas en Junín, tanto en Satipo donde piden evacuar a las personas, como en Pichanaki que una vez más soporta lluvias intensas en medio de las movilizaciones sociales contra los abusos de Pluspetrol. Y en Villa Junín, un poblado cerca de la frontera con Ucayali, el derrumbe del cerro Chismi, debido a las lluvias, ha destruido 500 casas, colegios y terrenos de cultivo. En Chanchamayo, los deslizamientos y derrumbes han bloqueado el acceso a varias localidades afectando a unas 75 familias.
En San Martín y en Alto Amazonas, Loreto, el desborde del río Huallaga ha afectado a toda la población ribereña, destruyendo 39 centros educativos. En Cajamarca más al norte, la ciudad se inunda.



En Ayacucho las inundaciones dejan el saldo de 78 familias damnificadas hasta ahora, además de centros educativos dañados en Parinacochas. En Pasco, el desborde del río Acopalca causó graves daños en toda la ciudad, colapsando incluso el puente Cacara que es importante medio de comunicación para la zona.
En Cusco se ha cerrado la ruta del Camino Inca. Iñapari, en Madre de Dios, se encuentra inundada debido al desborde de los ríos Yaverija y Acre y el temor mayor de la población es que se repitan los trágicos eventos de 2011 en que quedaron prácticamente bajo las aguas. Podemos continuar la lista.
Los costos materiales son enormes: la Cámara de Comercio de Huancayo estima sus pérdidas en alrededor de 3 millones de soles diarios. Los comerciantes no cuentan las pérdidas por cosechas y otros gastos de recuperación. A nivel de país los montos suman centenas de millones.
Según el Instituto Nacional de Defensa Civil, en 2013 fueron afectadas 52 mil 902 personas. Y entre 2003 y 2012 se vieron afectadas 9’610,999 personas, según el Plan Nacional De Gestión Del Riesgo De Desastres 2014-2021.
Cada año el Estado destina millones para acudir a atender estas emergencias, y ya se ha gastado – según INDECI – 16 millones de soles en ayuda humanitaria desde que comenzaron las lluvias esta temporada. Sin contar los fondos que destinan otros sectores para, por ejemplo, reconstruir colegios.
Este escenario no es novedad, todos lo sabemos y lo hemos banalizado. Ocurre cada año y en las mismas fechas y los mismos lejanos o cercanos lugares. Los eventos climáticos se dan siempre y los desastres, que podrían evitarse, se repiten una y otra vez.
Hay áreas en el Estado que pertenecen a una Secretaria de Gestión de Riesgo de Desastres, adscrita a la PCM, que tienen atribuciones y presupuesto para actuar en coordinación con los gobiernos regionales, para evitar desastres, pero se persiste en la anacrónica e ineficaz política rescatista que acude luego de los eventos, y se deja de lado la posibilidad de impedir que ocurran los desastres.



Uno de los problemas es que se sigue pensando que la atención de este drama nacional perpetuo es competencia del área de defensa, lo que es una barbaridad inconcebible. El clima no es algún enemigo del que haya que defenderse, sino un elemento con el que hay que convivir adecuándose a su frecuencia, que es habitualmente la misma. Es decir que si se sabe que habrá crecidas de ríos, la población debe vivir en zonas que no van a ser afectadas por esas crecidas. Y si habrá friaje, como sabemos que habrá en agosto en zonas del sur andino y selva alta, debemos tener políticas que ayuden a que no se afecten los habitantes de esas regiones. Incluyendo el respeto a políticas que están en el papel y que establecen cuáles son las zonas que no son aptas para edificar viviendas.
Sergio Álvarez, especialista en Gestión del Riesgo de Desastres, nos dijo que “se debe hacer un re-ordenamiento del territorio, dejando de oficializar la ubicación de la población pobre o desplazada en zonas de peligro”.  Además, esto es causal de mayor pobreza. Si una población se ve afectada por estas desgracias cada año, su capacidad de resiliencia será nula, pues apenas empieza a salir de sus problemas ya le está cayendo otro desastre.
La predictibilidad de estos eventos climáticos y la posibilidad de evitar los desastres, que nunca son naturales sino producto de la imprevisión y la indiferencia de las élites y de las burocracias, convierte estas situaciones en verdaderos crímenes con responsables que es posible señalar con el dedo acusador.



Cuando hay un empresario minero o petrolero que quiere invadir una comunidad para acceder al objeto de su angurria, el Estado que tenemos dispone de personal y recursos para ir a cualquier lugar del país, incluso a aquellos que jamás visitaron sus funcionarios. Pero para evitar muerte, pobreza y desolación no es capaz de la misma agilidad y presteza.

Cambiar el sistema significa cambiar este tipo de cosas indignante.

Monday, February 09, 2015

PODEMOS NO ES MODELO, PERO...

“Podemos” y nosotros
David Roca Basadre




Aunque parezca ocioso hacerlo, hay que subrayar que Podemos no constituye un modelo para el Perú. Se trata de algo propiamente español, e imitarlo sería un desatino.
Sin embargo uno aprende cosas de ese proceso. Como que puesto que el hartazgo de la clase política es generalizado dentro de este sistema de cosas, en países ricos y en los que enriquecen a aquellos como el nuestro, hay lugar para que la sociedad busque pasarse por encima de los que fungen de representantes. El coro aquel del 15M español que decía “no nos representan” se les olvido gritarlo a los chicos en las últimas marchas contra la ley pulpín, pero con seguridad que ya viene.
También es verdad que ya no tenemos por qué resignarnos a personas como Susy Díaz o como el farandulero "Brad Pizza" para que la gente manifieste ese hartazgo, porque las vías directas están demostrando ser más eficaces. Hay que afinar ese mecanismo.
También es una característica de los dirigentes que empiezan a aparecer, y que  ya se avistan surgiendo de las mismas luchas, que no se trata de decir lo que la gente quiere escuchar como hace el demagogo García Pérez, sino de expresar lo que la gente piensa y siente. Y claro, eso brota del vivir día a día en las calles, en el campo, al borde del río, entre los bosques. No de un focus group.



¿?


Mientras seguía muy de cerca la movilización juvenil contra la “Ley Pulpín”, lo que más me impresionó, aparte de la presencia abundante e inusitada de chicos de barrios muy pobres, fue el acompañamiento a esas movilizaciones por personas de todas las edades. Era impresionante ver cómo se abrazaban los no tan jóvenes cuando se dio la noticia de la derogatoria de esa ley, contemplar cómo aplaudían aquellos mayores de todas las edades y de todos los niveles la marcha de esos chicos, y cómo lo hacían con auténtica alegría. Puedo testimoniar acerca de cómo muchos adultos los ayudaron espontáneamente durante los peores momentos de la represión y la lluvia de gases lacrimógenos.
Eso y otras cosas nos dicen que algo propio se mueve y que la gente no necesita ya del tutelaje de nadie. Algo que vemos expresarse desde hace tiempo, que no es nuevo, pero que ni el establishment de izquierda o derecha quieren reconocer.
Como lo que estos días nos interpela en las cuencas de los ríos Tigre y Corrientes contra los abusos de Pluspetrol. Allí, el devaluado Estado criollo juega nuevamente a priorizar intereses ajenos sobre los de los peruanos en la habitual mecedora de diálogo desde la que no acepta titular bosques que son la mayoría abrumadora de las tierras de kichwas y shuar, no acepta tocar las servidumbres gratuitas otorgadas a las petroleras en tierras sobre las que no tenía derecho por ser ancestrales de los pueblos indígenas, y niega posesión a las comunidades sobre sus propios suelos. Entonces, en Loreto, surge la respuesta indígena altiva, como hace casi seis años en Amazonas: #TomaElRio!
Los pueblos inician el proceso de liberarse de las ataduras de un sistema y la hegemonía ideológica del mercado depredador hecho rey, al tiempo que se liberan de quienes, arguyendo defenderlos, en realidad decidían sustituirlos en su vocerío.
Volviendo la mirada a Podemos, recordamos que estos dicen que no son “ni de izquierda ni de derecha”. Es complicado repetir esa fórmula entre nosotros porque la ha usado tanto lobo para disfrazarse de cordero que ya nadie cree en ella. Pero sus razones para afirmar tal cosa, de sentido común, si interesan: lo hace para despejar temores y poder afirmarse en su propuesta de independencia política y profundos cambios sociales pero, fundamentalmente, para ampliar los espacios de participación ciudadana.
A nosotros, en realidad, nos basta con entender que nuestra supervivencia se juega en el territorio. Definir el uso que le damos a este, cómo nos distribuimos en él, cómo lo cuidamos para que dure, y si lo que se produce es para nosotros o para atender demandas ajenas, optar por la justa distribución de lo que sustentablemente producimos. Para tales decisiones y para fiscalizar todo ello con amplia participación ciudadana no se necesita de ubicaciones en algún mapa político, sino tan solo de sentido común.


(Artículo publicado en la revista “Hildebrandt en sus trece” N° 236, del 6 de febrero de 2015)

Friday, January 09, 2015

CARTA A UN JOVEN AMIGO, MILITANTE POLÍTICO




CARTA A UN JOVEN AMIGO, MILITANTE POLÍTICO

Amigo, veo tu debate con otro joven como tú sobre politización de las protestas y me atrevo a hacer estas reflexiones.
Una cosa es política en términos generales - que es eso efectivamente protestar - y otra cosa es política partisana. El peor error que se podría cometer es partidarizar estas movilizaciones, creer - como leo que debaten algunos jóvenes militantes de partidos - que "hay que conducir a las masas" porque están desordenadas. Es que eso solo generaría el tipo de rechazo normal en la mayoría de la gente: "otra vez los políticos".
Hay que acompañar, hay que estar al lado y hay que hacer pedagogía en estas marchas. Eso sí hay que hacer. Pero con respeto por la independencia y la autonomía de todos y todas.

Algunos plantean lemas como "Humala es el problema, porque es parte del sistema"... ese tipo de cosas está bien, pues ayudará a que la mayoría entienda que no se trata de decir - lo que algunos que no tienen todo claro dicen, y que es lo peligroso pues equivale a no tener bien la brújula - que "mejor hubiera votado por Keiko".  Y ayudará a ver que hay una exacta equivalencia de pensamiento entre lo que son falsas alternativas que presenta el sistema: Humala, Fujimori, Toledo, Lourdes, García, PPK, Acuña y otros más que parecen novedosos, y que no son más que versiones del mismo proyecto.


Hay, por otro lado, cosas contra las que sería inútil luchar, mejor seguir de largo, como:
a.   el desprestigio de los políticos profesionales (todos, ¿eh?);
b.  el desgaste de las palabras " comunista" "socialista" "izquierda"... que, guste o no, generan rechazo por el mal uso que le han dado muchos: ¿no sería posible levantar principios básicos de equidad, justicia y democracia imaginando formas más actuales de expresarlas? ¿Por qué tanta vanidad con tal color y tal apellido? ¿Acaso vamos a variar los objetivos fundamentales? ¿No es acaso la participación de la gente, empoderar a todos de manera consciente, lo importante? ¿No es lo prioritario partir de una buena relación en el territorio para plantear el buen vivir que buscamos? ¿Por qué nos aferramos a cáscaras y máscaras?
c.   el rechazo a los líderes figureti: los liderazgos nacen de abajo, sorprenden, ya no salen de un partido: hoy se crece solo/a, en el marco de una lucha, de un compromiso que el consenso reconoce como honesto.
Además, se nota mucho cuando alguien quiere figuretear... no diré nombres, pero he escuchado hablar muy mal de algunas personas que, sin haber estado para nada en el brote de las luchas juveniles recientes, una vez iniciadas estas se la pasaron de estudio en radio a estudio de televisión como voceros de no se sabe qué, o como súbitos y súbitas expertos laborales.
El sistema, también hay que recordarlo, no quiere dejarse sorprender. Se asustó con Humala, y no quiere repetir el susto con otro que esta vez sí puede hacer lo que dice. Ellos saben que puede llegar ese otro y a lo mejor con ese no podrán. Con el reglamento de la ley laboral juvenil hacen ajustes para calmar a una mayoría, harán una campaña para explicar que con eso basta para solucionar problemas que son de fondo, y sobre los que no cederán. No pueden dar marcha atrás para que ustedes no aparezcan ganadores, pero saben que deben inventar cosas para que todo se calme y pasar a lo siguiente.
Es que les temen, hay un potencial aquí. Véase, más bien, a este movimiento juvenil como el germen de algo mayor, y aprovéchese no para acumular sino para aprender, y ayudar a madurar. En la maduración está el secreto, porque eso será de todos, no de unos pocos.


Apréndase también de experiencias como la del Bloque Hip Hop, surgido autónomamente de actividades culturales. Hay quienes han sabido promover bien algo increíble hasta ahora: la politización – no partidaria – de jóvenes de los sectores más populares en el marco de una firme postura de autonomía organizativa. ¡Esa sí que es una novedad! Y muy creativa. Además de silenciosa. ¡Qué importante! De allí se pueden sacar muchas lecciones. Por ejemplo, la importancia de las autonomías relativas en todo proceso, que es parte de lo nuevo. Y muchas cosas más que deben sistematizar entre todos sumando experiencias y percepciones.
Apréndase de eso. Y qué se vaya por allí, no para repetir sino para entender que se parte de lo que hay en estas cosas (y en muchas otras): que nada está escrito, que tallas con la roca que te encuentras y que cada una es diferente, tiene textura diversa, forma distinta, y que con eso es que tienes que lidiar, no hay otra.

Tengo la sensación de que existe un sobredimensionamiento de estas movilizaciones, sin embargo. Que son importantes lo son, ciertamente, pero se trata solo de una etapa más en ese proceso de maduración de las personas que mencionábamos, y que debe encaminarse a cuajar en algo sólido. Falta más, queda claro. 



Debemos pensar en ligar los distintos procesos a nivel de país: las luchas por el territorio, por las fuentes de vida, hace tiempo que reclaman reconocerse entre ellas; y ahora pueden trenzarse con estos procesos urbanos que empiezan a tomar forma, que saben ya qué cosa no quieren, pero a los que les falta aún saber qué es lo que quieren. En esto último las poblaciones rurales – indígenas y otras – sí han avanzado mucho.
Los procesos sociales son siempre lentos, hay que aportar con una cuota de voluntad a ellos. Sin dejar de tener en cuenta que en un país de caudillos la gente busca rostros, y quiere que estos rostros sean creíbles, no contaminados por prejuicios (aunque algunos o algunas sean en realidad lo mejor de la Tierra como personas, los prejuicios de la población son un referente indispensable para construir y no los puedes soslayar).
Desafortunadamente, lo único que la gente ve hoy por delante y que supone diferente es a Gastón Acurio, que sabemos que sería más de lo mismo. ¿Cómo enfrentamos eso? He allí un reto interesante: ¿cómo planteamos algo distinto?
Hay que estar, obviamente, en todas las movilizaciones. Hay que acompañar, sin dudas. Pero hay que hilar fino ante la sensibilidad de las gentes, entre las que predomina un sano y respetable espíritu independiente. Y esperar. Guardar en el desván de los buenos recuerdos las recetas antiguas, y aprender desde el principio y de la calle misma.
Hoy, solo la imaginación salvará al Perú. No hay otra cosa.

David Roca Basadre

enero de 2015