Saturday, August 15, 2015

LA AGENDA INDÍGENA

LA AGENDA INDÍGENA
Por David Roca Basadre



Tres eventos de similar origen llaman nuestra atención. Por un lado la gran marcha indígena en el Ecuador contra el gobierno de Rafael Correa, en la que – además de oponerse a la reelección indefinida – le reclaman educación bilingüe intercultural, confrontan una ley de aguas, se oponen a la megaminería en defensa de sus territorios, como lo hacen entre nosotros los ronderos norteños, los pueblos indígenas de Cañaris, los awajún wampís, entre tantos pueblos en rebeldía contra esas actividades depredadoras. Por el otro, la presencia en Lima de dirigentes indígenas del Pastaza y Corrientes en Loreto que, con justicia, reclaman la remediación de daños causados durante cuarenta años de actividad petrolera, pero no piden que esta culmine, al contrario. A lo que sumamos la movilización de comunidades campesinas de La Oroya y trabajadores de Doe Run, que conviven con un ambiente malsano e insalubre, pero que se preocupan por la posibilidad de que la actividad minera pueda detenerse a falta de postor debido, afirman, a la rigidez de la legislación ambiental.
La cuestión indígena arranca de la posibilidad de su relación armoniosa con el entorno. Tiene sus raíces en la sostenibilidad de sus fuentes de vida”, escribiría José Carlos Mariátegui hoy en día, convencido de que la economía es tiranía en manos de un solo mercado, y más aún cuando ese mercado finge libertad mientras es interesadamente manipulado.
En este mundo que se ha ido estandarizando aceleradamente resulta complicado reconocer lo indígena como lo era en tiempos del Amauta – y me atrevería a decir que ni siquiera entre pueblos como los Mashco Piro, obligados a salir al mundo desde su aislamiento voluntario, quizá sea posible hacerlo.
Sin embargo, y en aparente contradicción, la afirmación en lo indígena, se extiende tanto por el mundo, y ello porque expresa lo más claro y rotundo de una necesaria afirmación en lo local ante el avasallamiento de la globalización.

 Achuar piden remediación, pero también que siga origen petrolero del mal

La dependencia de la actividad extractiva
Pero, ¿qué ocurre cuando hay pueblos que se han acostumbrado a depender de una actividad extractiva que, sin embargo, los destruye de a pocos como comunidad?
Cuando Vargas Llosa escribió “La utopía arcaica”, su ensayo sobre José María Arguedas, acertó al destacar que el mundo indígena tal como lo presentía Arguedas ya no era el mismo y que está atravesado por el acelerado proceso globalizador, pero acertó también, desde su punto de vista político, al confrontar y tratar de contradecir – algo que se siente apremiante en su texto – al más importante referente ideológico de la principal resistencia posible al avasallamiento de aquel Occidente al que Vargas Llosa defiende como referente universal. Pero acierta también cuando concede – casi de pasada, y como quien no quiere la cosa – que “muchos hombres han perdido las ilusiones que presentaban al desarrollo industrial como panacea para los males sociales, a la vez que descubrían que él podía significar contaminación, erosión de los suelos, envenenamiento de las aguas, desaparición de las especies. Por eso han surgido (…) los movimientos llamados ecologistas, (capaces de fundar) una nueva utopía ideológica colectivista (y que) los jóvenes que militan en esta cruzada pueden reivindicar a José María Arguedas, pues la utopía del autor de ‘Los ríos profundos’ es la suya.”
Los pueblos indígenas se encuentran efectivamente en un conflicto, que es histórico y propio de todo pueblo colonizado, entre afirmarse en sus raíces que están ancladas en el territorio que hay que defender, o la pérdida de su identidad que desaparece al mismo tiempo que el territorio del que formaban parte. Si hay alguien que tiene claro esto es Hernando de Soto que ladinamente plantea otorgar propiedad del subsuelo a las comunidades para acelerar el proceso de enajenación de la propia tierra y, por lo tanto, de la identidad, camino al consumismo estandarizado: la “ciudadanía global”. Que eso, entre nuestros pueblos, sea equivalente a extrema pobreza, ya no es de su incumbencia.

Dependencia de la minería en La Oroya, a pesar del mal

Luchas ecologistas
Las luchas de resistencia indígena, por eso, son luchas ecologistas. Y al contrario, cuando un pueblo indígena cede su territorio a la erosión definitiva e irreversible, no solo hipoteca su futuro, sino que pierde el alma.
Los pueblos del Pastaza y Corrientes que piden remediación ambiental sin exigir que termine la actividad petrolera, se enredan en una contradicción sin salida; las comunidades de La Oroya perpetúan una centenaria pobreza ahondada con la actividad minera. Son pueblos cautivos que si hubiera voluntad del Estado, encontrarían salidas.

Cualquier propuesta de gobierno que no considere lo trascendental de la agenda indígena, más allá de lo urbanizados que podamos estar, será producto de gentes que o no saben en qué país vivimos, o se empeñan en mantener el statu quo depredador. 

PERFIL DE PRESIDENTE

PERFIL DE PRESIDENTE
Por David Roca Basadre




La campaña electoral ha comenzado muy temprano. No hay ni siquiera que ocuparse mucho del señor Humala, que no se encuentra ni en cuidados intensivos porque el desenlace fatal es inevitable. Entonces, las encuestas se animan, tienen lectores. Pero, los punteros no lo son, sin embargo. Porque García, Keiko Fujimori, Kuscynski, Toledo y los otros no llegan a sumar la mitad de la intención de voto. Más del 50% no tiene candidato. Las cifras confirman aquello que la calle ya nos estaba diciendo.
Allí, la izquierda alcanza, junta y penando, el 1%. ¿Podría ser su momento electoral? En realidad, luego de la fugaz Izquierda Unida, no ha vuelto a tener una oportunidad real (Villarán fue un golpe de suerte, desperdiciado además), y no parece que volverá a tenerla. He allí un proyecto que no caló, y es mejor que se asuma de una vez.
Sin embargo, los debates reclamando la unidad de la izquierda no solo se suceden incansables, sino que incluso desde la derecha surgen comentarios desdeñosos que apuntalan el mito unitario.
Pensamos que hay un error de perspectiva. No se trata de unir aparatos que no representan más que a su militancia. No se trata de tener tal candidato o candidata joven, porque no es asunto de ponerle botox a una candidatura. Y aún menos se trata de reclamar apelativos, banderas, historias, cantos y sueños que ya tienen vencimiento en hermosos – eso sí – libros de Historia. No se trata, ni siquiera, de ser “de izquierda”.
Salir de la geografía derecha-izquierda en la que hemos crecido políticamente suena complicado, pareciera una brújula indesligable de la ruta, tan natural sentimos todo de esa manera. Resulta difícil no hablar en esos términos, lo acabamos de hacer. Y sin embargo…
Hay un planeta que debe ser administrado con cuidado en cada territorio por mínimo que sea, hay poderes fácticos que actúan como si el planeta fuera finito o solo fuera para unos pocos, hay poblaciones diversas que tienen demandas de justicia social que hay que atender sin afectar la sostenibilidad de las fuentes de vida, hay un proceso de cambio climático al que hay que adecuarse y adaptarse y mitigarlo en lo que sea posible. Y hay que hacer política con todo eso.
Asuntos como ir reduciendo las actividades extractivas, exportar menos para atender nuestras necesidades primero, desafiar a la globalización imperante, buscar equidad en la diversidad, justicia ecológica y social, no son “de izquierda”, son de sentido común, si se piensa en términos de comunidad. Y solo pueden ser desagradables para quienes han hecho del individualismo extremo y el egoísmo a ultranza su credo.  
Se trata de ser parte de la mayoría de la gente, se trata de entender sus demandas profundas, se trata de traducir esto en plan de gobierno y de saber comunicarlo de vuelta, en un circuito permanente e institucionalizado que constituya la verdadera democracia.
Encabezar un proceso así es algo que no tiene que ver con la edad sino con experiencia de vida. El soldado raso que fue Velasco, el dirigente campesino Hugo Blanco que logró esa gran votación en 1978, el abogado de estudio pobre y provinciano que fue Barrantes, no eran grandes oradores como el comediante García Pérez, lleno de poses y dramatizaciones, y que no puede ser referencia de nada. Eran personas sencillas, de inteligencia natural, con lenguaje cercano al de las mayorías, intuitivos en su percepción de la sensibilidad de la gente.
Ser buenos comunicadores en el Perú no es lo mismo que serlo en Occidente, las impostaciones al uso aburren y los espejismos del sistema se caen cuando – por ejemplo – se vuelve una tortura pagar las crecientes cuotas de la tarjeta de crédito. Por eso la gente común, la que piensa en política como algo lejano y con fechas precisas, espera a quien la entienda y se lo haga saber.

 El pueblo tiene su agenda prioritaria: hay que reconocerla

Los pueblos no son de izquierdas ni de derechas, solo tienen agenda que requiere soluciones, y fuentes de vida que valoran cada vez más, incluso en las urbes. Pero sobre todo, buscan confiar. Es que, a pesar de la demagogia y las hipocresías sucesivas, a pesar de la dictadura de los medios de comunicación persistentemente mentirosos, aún hay esperanza.
He allí el perfil del liderazgo que se espera. El carisma nace no de la pose o el verbo florido o la telegenia, sino de la cercanía, de quien puede leer el pensamiento de cada cual, porque es parte de esas mayorías, las ama y se nota.


(Artículo publicado en la revista “Hildebrandt en sus trece” N° 260 del 1° de agosto de 2015)

GLOBALIZACIÓN ES COLONIALISMO

GLOBALIZACIÓN ES COLONIALISMO
Por David Roca Basadre



Quizá la mejor lección que nos deja el asunto griego  es que pone en total evidencia lo que muchos ya sabíamos: que ya no existen Estados nacionales independientes, y que lo que hay son inmensos poderes fácticos, conglomerados de producción y comercio internacional y grandes finanzas que son los que, mediante Estados gendarme u organismos financieros ad hoc, deciden el destino del planeta. Todo lo demás es cuento. La humillación de Tsipras ha sido elocuente, y el abrumador no de los griegos en el referéndum – con todo lo democrático que pudo ser – no logró nada ante la pistola en la cabeza con la que, según dijo el primer ministro griego, le obligaron a aceptar terribles condiciones a fin de poder recibir un nuevo préstamo de rescate.

La globalización en marcha

Poco importa que los antecesores de la derecha y los socialistas de PASOK hubieran pactado créditos impagables y que, además, los hubieran gastado en un imposible Estado de bienestar, en subsidios, sinecuras, ventajas para unos cuantos, y armamento; y que lo hubieran hecho con la complacencia de los acreedores. Grecia debía asumir, sí o sí, esa deuda que la condena a décadas de sumisión ante la gran banca alemana, sobre todo, y en lo inmediato a un control estricto de sus gastos por parte del Banco Europeo y el FMI.
El presidente Humala en Madrid, al presentarnos como modelo de comportamiento ante organismos de ese tipo y los países que los representan – al tiempo que con feroz hipocresía se declara “de izquierda progresista” – afirmó sin vergüenza alguna que “la macroeconomía no es un tema ideológico”. Lo que equivale, desde su esquina, a decir que asuntos como la humillación griega son lo correcto y que si se diera el caso, él aceptaría todo aquello para el Perú. Y sin necesidad de pistola en la cabeza.  
Lo que sorprende es que nuestras izquierdas nativas no saquen lecciones de este incidente. La globalización impuesta tiene leyes que poco a poco ajustan más el torniquete y nos obligan a cada vez mayores concesiones en un mercado en el que poco nos favorece. No solo de parte de los tradicionales acopiadores de materias primas europeos y norteamericano, sino que además de la avasallante presencia china que hasta nos pone tren hacia Brasil con ruta que ellos definen. Y no para que los peruanos podamos ir al Carnaval de Río, precisamente. Lo que es deuda para los griegos, son exportaciones (tributos) para nosotros.

Así estamos...

A la izquierda se le pasa el tren
Un gran movimiento mundial se levanta, desde los científicos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, hasta incluso recientemente el Papa, pasando por activistas y colectivos ciudadanos, señalando que todo ello conlleva a una crisis global del sistema establecido de producción y consumo, y el consiguiente cambio climático. Todo está relacionado. Y que eso es solo superficialmente un tema de mercados y bolsas, porque fundamentalmente es una mala relación con la Madre Tierra, Gea, la Pachamama, con las fuentes de vida que nos nutren y que malgastamos suponiendo equivocadamente su infinitud.
Y ese gran movimiento mundial se concreta más claramente aún en movilizaciones sociales que, ante la desmesura de los crecimientos económicos actuales (a pesar de las crisis pasajeras), se multiplican respondiendo a la multiplicación de los emprendimientos que invaden valles, ríos, bosques, mares para atender las demandas exageradas de consumo que permiten esos crecimientos.
En suma, mientras que las izquierdas debaten sobre fórmulas electorales que reúnan a siglas y nombres, el movimiento social contestatario vigente, al que debieran acompañar, se les pasa de largo. O, en el mejor de los casos, lo identifican al interior de esquemas teóricos clásicos que no permiten entender la trascendencia de la suma de resistencias locales que se oponen a la globalización vigente e impuesta. Y no pueden entender que esos movimientos sociales – rurales y urbanos – son vanguardia de un rediseño de la vida que está haciendo su camino.

Los pueblos se movilizan contra la globalización

No es solo luchar contra el daño por tales actividades extractivas, es al mismo tiempo plantear el decrecimiento de los mercados de las sociedades que nos engullen, y es descentralización productiva y prioridad para la producción y el consumo local. Es otro crecimiento, no el que nos obliga a aceptar genuflexos lo que dispongan los caprichos de mercados ajenos. La lucha principal, amigos de las izquierdas, es por dejar de ser colonias.


(Artículo publicado en la revista “Hildebrandt en sus trece” N° 261 del 7 de agosto de 2015)

EDUCANDO PARA INTERESES AJENOS - Balance de la educación en tiempos de Humala

EDUCANDO PARA INTERESES AJENOS
Por David Roca Basadre




Algunos pocos logros puede mostrar el gobierno del señor Humala en el sector educación. Podemos mencionar Beca 18 que, aunque de alcance apenas para la vitrina, señala una vía. La ampliación de las horas de estudio en algunas instituciones educativas, y la mejora del programa de alimentación escolar Qalli Warma. También un ligero aumento en las remuneraciones de los docentes. Con toda sinceridad, deja uno de contar. Ello a pesar del incremento del presupuesto en el último año – recién – de 0.5% (S/. 6 421 millones más que en 2011), que en realidad fue lo ofrecido para el primer año en el plan de gobierno que permitió ganar tantos votos al candidato Humala. Incremento presupuestal que ha llegado, además, cuando hay un ministro del Banco Mundial, lo que no es casualidad. Aunque el presupuesto, 3.2% del PBI, sigue siendo uno de los más bajos en Latinoamérica.

El Banco Mundial decide
De las piezas que faltaba encajar en el tramado que nos lleva de cabeza hacia la “ciudadanía global”, el Ministerio de Educación estaba esperando a alguien de la confianza del MEF. La ministra Patricia Salas, a pesar de que hizo bien su tarea para el Banco Mundial rebajando la importancia de áreas como educación bilingüe intercultural (que trató inicialmente de potenciar, pero sin recursos), educación comunitaria, educación ambiental, educación para jóvenes y adultos, educación para niños con necesidades educativas especiales, tutoría, al parecer no era del cogollo. Saavedra sí lo es, viene directo de allí.
Ya con más recursos, el tema es en qué se gastan. Y las prioridades son claras para un ministro al que no se puede llamar ineficaz, sino que hay que cuestionarle hacia dónde conduce su eficacia. El tema es político.
Desde tiempos de García Pérez, cuando creó el colegio para élites Presidente de la República en Huachipa, se marcó una tendencia hacia el apartheid educativo que con el gobierno de Humala se ha ampliado con los llamados Colegios de Alto Rendimiento (COAR), destinados a un mínimo porcentaje de escolares que, de tal manera, reciben una educación de alta calidad, en centros educativos bien dotados, con profesores mejor pagados que en el resto de las escuelas públicas. Un director de COAR gana alrededor de 8 mil soles versus los 5 mil soles que percibe el director mejor pagado de la mayoría de instituciones educativas; y frente a los 1500 soles de un maestro nombrado de cualquier colegio – ni que hablar de los míseros 1200 soles de un maestro contratado – brillan los 4500 soles de un docente de COAR. Y los instrumentos para los aprendizajes son variados, incluyendo laboratorios de todo tipo, tecnología de buen nivel. Por lo demás, los docentes en los COAR no son educadores sino que provienen de diversas profesiones, despreciando olímpicamente a los maestros que el mismo Estado forma. Es decir que al contrario de buscar la calidad educativa para todos, se opta por dársela a tan solo unos pocos y esto se hace sobre la base, exclusivamente, de sus habilidades para el aprendizaje de materias, más no de aspectos formativos más integrales que faltan en todo el proyecto educativo en marcha.


Educación bilingüe intercultural al servicio de la globalización

Enfoque doctrinero para pueblos indígenas
Esta tendencia al servicio de un proyecto ajeno, se nota claramente en la educación bilingüe intercultural. Es consenso que los aprendizajes se dan de mejor manera en la lengua materna. Por eso es que, habiendo tantas lenguas nativas en nuestro país, se concibe esta modalidad que prioriza la enseñanza y aprendizaje de esta manera, Sin embargo, ella existe tan solo en inicial y primaria, y desaparece en secundaria. ¿Por qué? Es lo que podríamos llamar el enfoque doctrinero. Los curas durante la conquista, y en décadas no tan lejanas instituciones como el Instituto Lingüístico de Verano, aprendían las lenguas nativas y las usaban para transmitir sus ideologías, para adoctrinar, lo que implicaba incitar a asumir modos y usos extraños como ideales, propiciando el desarraigo. Es similar, una vez que los niños y niñas ya tienen los rudimentos básicos para asumir el sistema que plantea la globalización, no interesa más la lengua nativa: vamos al inglés. Asuntos como la identidad comunitaria, la cultura, la afirmación en la tierra, el cuidado de los ecosistemas, carecen de relevancia. Y no se incide en ellos.
Más bien, como ya dijimos, la educación comunitaria ha desaparecido y la educación ambiental ha sido finalmente incorporada por presión social, pero relegada al rango de trasversal que, como todos saben en el sector, es condenarla a nada.
El salario de los maestros ha sido objeto del interés del ministro Saavedra, pero no se ha alterado el piso de 1200 soles para los que ingresan, y más bien ha establecido, vía la llamada meritocracia, hasta ocho niveles para los profesores nombrados. El problema es que cada año se incrementa más la cantidad de docentes contratados – 27% en 2015 – que son los peor pagados a pesar de que realizan exactamente el mismo trabajo que los nombrados, lo que es notoriamente injusto.

Ni educación ambiental ni comunitaria: la ciudadanía global para desaparecer raíces

Utilitarismo para la “ciudadanía global”
La carrera en el magisterio, además y con la complicidad de los dirigentes del sindicato, se basa en el cumplimiento de tareas denominadas rutas de aprendizaje, que son estrictamente evaluadas. El docente – que debería ser sobre todo profundamente creativo en el aula – es reducido a una especie de subprofesional que tan solo se preocupa de incrementar sus ingresos. Incluso, se ha establecido el llamado “bono-escuela” destinado a los docentes cuyos alumnos de 2do grado – nivel en que se toman las pruebas – logren los mejores resultados en las evaluaciones censales o para la prueba PISA, lo que – como es obvio suponer – lleva a estos docentes a capacitar en técnicas para responder esas pruebas que son en lenguaje y matemáticas. Con lo que, además, los resultados de tales exámenes no serán de fiar.
La lógica que preside todo esto es la de promover habilidades útiles para las necesidades del proyecto de ciudadanía global que plantea la estandarización del mercado como gran decidor, y para ello bastan los aprendizajes fines a esto. Por otro lado, la asesoría del Banco Mundial para ese proceso no es gratuita, y a pesar de contar el Estado con recursos en caja, recurre a préstamos obligatorios bastante onerosos del BM, y que nos comprometen a futuro.


Contrastes del apartheid educativo

Gestionando para los privados
Habría que agregar que el MINEDU ha priorizado la mejora y construcción de colegios – que sí es una necesidad – por mecanismos como la Alianza Público-Privada (APP) y Obras por Impuestos (OxI), con lo que el 62% del incremento presupuestal público del 2015 ha ido a manos privadas. Y así, vía el sector educación, el Estado se ha dedicado a subsidiar a empresarios de la CONFIEP que desde hace tiempo reclama esto. La CONFIEP está así servida.
También en educación el presidente Humala deja hacer a los que hipotecan la patria.

Sunday, July 12, 2015

EL TPP A REFERÉNDUM

EL TPP A REFERÉNDUM
Por David Roca Basadre



El Perú, junto a otros 11 países, se encuentra enfrascado en negociaciones para un acuerdo comercial denominado Acuerdo De Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), donde se amplían los tratados de libre comercio ya activos con varios de esos países – como Estados Unidos – y se agregan otros cinco más.
Las negociaciones sobre este tratado, a pesar de lo que afirma una amodorrada página que el MINCETUR despliega, son totalmente secretas. La misma página del MINCETUR se contradice: “Los textos se encontrarán disponibles de manera inmediata después del cierre de las negociaciones.”  A confesión de parte, relevo de pruebas.

Negocian a nuestras espaldas... ¿es justo?

Si no fuera por Julian Assange y su Wikileaks – héroe moderno como pocos – no sabríamos que las posibles mermas a nuestros derechos colectivos e individuales pueden obstaculizar el acceso a medicamentos ampliando patentes y encareciéndolos, pueden reprimir nuestra posibilidad de acceder a muchas creaciones culturales, generar obstáculos a los derechos de los consumidores en beneficio de las trasnacionales, limitar las posibilidades ahora abiertas al acceso a productos que se distribuyen en internet, proteger la inversión extranjera otorgando mayores derechos a los inversionistas extranjeros que a los nacionales. Asimismo, profundizaría la desregulación de los servicios financieros, la privatización de los servicios públicos, agudizaría el debilitamiento de las cautelas ambientales que facilitarían la depredación de las fuentes de vida para saquear materias primas, amenazaría la producción nacional de alimentos invadida por productos y semillas ajenos – con el consiguiente daño al entorno y la seguridad alimentaria. No hay que agregar que ello significa proseguir con la agresión a comunidades campesinas e indígenas, lo que ya es política oficial.

La salud de las mayorías quedaría comprometida con patentes 
de medicinas eternas

El TPP, por otro lado, cuestiona la viabilidad de los procesos de integración regional con los países vecinos que, bien encaminados, son un soporte mucho más sólido para avanzar en procesos sustentables de desarrollo, debido a razones naturales de complementariedad ecológica y obvias posibilidades comunicacionales.
Los antecedentes sobre estos tratados de libre comercio no son los mejores. La reciente noticia de un 40% de empresarios textileros de Gamarra en quiebra por causa del TLC con China – país al que se le permite vendernos productos con dumping (subsidiados) y donde se abarata terriblemente a la mano de obra – no permite tener confianza en que las élites dirigenciales peruanas vayan a negociar algo favorable para todos.


El acceso a productos de Internet estaría restringido

Con esos TLC seguimos siendo país exportador de materias primas y ávidos compradores de productos manufacturados y producción intelectual ajena. Y sin embargo, se insiste en describir estos acuerdos como ventajosos. Assange dice que “es un error pensar que el TPP es un solo tratado. En realidad son tres mega-tratados conjuntos: el TiSA (un tratado de comercio de servicios entre 24 países), el TPP y el TTIP (con la Unión Europea), que constituyen estratégicamente un gran tratado unificado, dividiendo el mundo entre este y oeste. Este ‘Gran Tratado’ es descrito por el Pentágono como el núcleo económico del plan de los militares de Estados Unidos para confrontar a Asia. (…) y se elabora con completo secretismo, porque junto a sus no debatidas ambiciones estratégicas, pone también en marcha una agresiva y nueva forma de corporativismo transnacional con muy poco apoyo entre las poblaciones.”
La deuda que hemos adquirido con la repugnante empresa Doe Run, que, a pesar de contaminar y matar, nos gana un juicio en tribunales extranjeros a los que nos hemos debido someter gracias al TLC firmado con Estados Unidos, da una medida de lo que significan estos tratados.
Con el TPP habría incluso más pérdida de soberanía, y el peligro de mayor sometimiento a las trasnacionales, que – y esto hay que decirlo – ellas sí tienen acceso a lo que se discute y dan sus puntos de vista (en beneficio propio, claro).

¡Debemos decidir libremente si queremos o no ese acuerdo 
comercial TPP!

Es hora de asumir lo que hemos aprendido del ejemplo griego. Ante la presión de organismos externos poderosos, el gobierno de Grecia apeló a su población y esta ha fortalecido la posición de sus dirigentes patriotas. Nosotros, sin dirigentes patriotas, debemos presionar movilizándonos para lograr que nos consulten sobre ese acuerdo, mediante un referéndum. Es hora de decir con voz potente que no puede haber firma del TPP sin aprobación de la población, debidamente informada. Y que el pueblo decida.


(Artículo publicado en la revista “Hildebrandt en sus trece” N° 258, del 10 de julio de 2015)

Friday, July 10, 2015

PEZUÑAS DE LA BESTIA

PEZUÑAS
Por David Roca Basadre

Montesinos y Hermoza Ríos

En los tiempos en que las izquierdas tradicionales se aupaban con Humala, ciegas de toda ceguera – como hasta ahora – Francisco Soberón Garrido, entonces director de la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH) no dudaba en manifestar su desaprobación y la de su institución ante esa alianza que promovía la candidatura del capitán Carlos, sospechoso de asesinato en Madre Mía. Otros organismos de derechos humanos, como IDL y la misma Coordinadora Nacional de Derechos Humanos acompañaban esas denuncias.
APRODEH mantiene vigente la investigación de esos hechos por un delito de violación de derechos humanos, imprescriptible, y no va a cejar en ese empeño. Lo acaba de declarar la doctora Gloria Cano, abogada de esa institución.
Se entiende entonces que Ollanta Humala declare que no cubrirá los costos de la parte demandante ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), es decir APRODEH, tras el fallo que manda reabrir investigación por el ajusticiamiento a un terrorista ya rendido a manos de los llamados “gallinazos”, infiltrados por Montesinos entre los soldados del Comando de rescate Chavín de Huántar, en la embajada del Japón.


Francisco Soberón, ex presidente de APRODEH

Que al congresista fujimorista Aguinaga – ministro de las esterilizaciones forzadas, a las que denominó parte de la “política sectorial de salud” – le dé rabieta este fallo, está dentro de lo previsible; puede el señor gritar a su gusto que eso no le importará a nadie con algo de decencia.
Pero ocurre que ahora Aguinaga es aliado en su molestia no solo del capitán Carlos sino también del vargallosista ministro Cateriano, y de toda la plana mayor del gobierno, para quienes es obligatorio insistir en la farsa de hacer pasar como inculpados a todos los integrantes del comando y no, como es en realidad, tan solo a los enviados por los delincuentes Fujimori y Montesinos. Y entonces contraatacan con esta amenaza de investigación al diplomático japonés Ogura y a los policías que testimoniaron del ajusticiamiento de un rendido.
¡Al diablo los terroristas y sus métodos y barbaridades! Pero se trata de no ser como ellos, precisamente. ¿Por qué no se quiere asumir esto? La complicidad entre fujimoristas, apristas y humalistas por el rabo de paja común es obvia, pero hay más. Hay otros cómplices, también.
Los muy solapeados acciopopulistas, en cuyo gobierno ’80-’85 se cometieron las peores violaciones de derechos humanos, sobre todo al mando del general Clemente Noel hoy denuncian también el fallo de la CIDH que pide se reabra la investigación porque, dicen, afecta “la moral de las fuerzas armadas”.
¿Qué ocurre? Por encima de todo lo que pueda decirse, es la alianza tendida entre un frente económico, para defender a toda costa el sistema impuesto por la dictadura, que requiere del respaldo del sector que hoy predomina en las fuerzas armadas. La corrupción que es consustancial al sistema, tiñe de mayor complicidad esos lazos.


Políticos de la derecha: todos  defienden lo mismo

Este frente económico – implícito y, en algunos casos, explícito – demuestra con este caso, a su vez, la fragilidad de las convicciones sobre derechos humanos cuando se trata de proteger intereses, el sistema que los nutre. Y entonces, no hay mayor diferencia entre Martha Chávez, Víctor Andrés García Belaúnde, Ollanta Humala, Alan García, Ántero Flores, etc. Y entonces, movida por la desesperación, una forzada identificación de la patria con imágenes desligadas del territorio y de la gente – que llama traidor al indígena y al campesino que defienden sus fuentes de vida, y héroes a los cómplices de Montesinos (enlodando, de paso, a todo el Comando Chavín de Huantar) – arremete con todo el vigor de la bestia inmunda, oculta pero siempre lista para soltar el zarpazo feroz de sus hediondas pezuñas.
Abimael Guzmán y Alberto Fujimori son hermanos gemelos, pero en el intervalo de horror a horror, está ese tejido de iguales, notorios y no tan notorios, pero que saben mirar de costado cuando entienden que les conviene. Y ahora les conviene proteger a los implicados en este hecho, porque no es conveniente mover el piso en tema que agite a tanta consciencia intranquila.
Y así, la doctora Denise Ledgard, directora del Lugar de la Memoria, debe decir, resignada, que allí “en ningún momento vamos a decir qué se hizo bien o qué se hizo mal”. Y que “el LUM no está a la búsqueda de la verdad”.
El círculo está cerrado.


(Artículo publicado en la revista Hildebrandt en sus trece, N° 257, del 3 de julio de 2015)

RACISMO CRIMINAL

RACISMO CRIMINAL
Por David Roca Basadre



En los Estados Unidos un blanco mata a compatriotas negros, gente inocente, como parte de una historia de más de 350 años que no acaba de morir, como bien dijo el presidente Barack Obama.
Tema enorme, que tiene el ingrediente adicional de una balacera en un país en el que las armas se venden como caramelos, y cuya sociedad, increíblemente, ha hecho de un fulano que mataba gente como en un videojuego – Chris Kyle, el famoso “francotirador” – un ícono, un héroe.
Pero por casa, en el Perú, el tema también es de temer. La comunidad afroperuana, tiene una población económicamente activa (PEA) que es 15% menor que la PEA nacional. Y a la mayor parte de afroperuanos se les imagina en roles de porteros o cocineras, cargadores de ataúdes. Y según algunos empresarios, esto es debido a que “la clientela así lo demanda”.
El racismo es para todos los que no son “blancos”, claro. La discriminación no solo se da de manera efectiva a la vista de la foto en el currículum y con las excusas respectivas. No solo se da como asignación de roles para determinadas tareas, sino que vivimos abiertamente una sociedad del apartheid que ya no es ni siquiera solapa, como la bautizara Macera hace años. Es cada vez más abierta y descarnada. Como si el inmenso dinero acumulado por pocos les hubiera abierto la posibilidad de desenmascararse.


Así, los que pensaron que ganar dinero iba a permitir ascenso social, se toparon con un muro inquebrantable. “Para ti Los Olivos, que yo sigo dueño de San Isidro…” es más o menos el mensaje cotidiano. Entonces, en Plaza Lima Norte y otras Limas, fuera de los cotos reservados para los de toda la vida, surgen franquicias que acercan las exquisiteces de los ricos de siempre al dinero de los nuevos ricos, lo que puede leerse al revés: los aleja de los lugares donde no los quieren ver.
Las playas exclusivas del sur y sus restricciones de acceso, y las normas para el personal de servicio, las discotecas, que siguen discriminando a pedido de la clientela, son tema ya recurrente que no concluye.  
Una de las maneras de saber cómo piensan en privado los autodenominados blancos en este país es remitiéndose a los comentarios de sus cachorros, aún sin entrenar en la hipocresía de sonreír sin mostrar el desprecio real, y que por ello son tantas veces sorprendidos insultando a personas por el color de su piel o su origen social. Esos chicos y chicas no hacen más que repetir lo que escuchan en la cotidianidad de sus hogares.
Es claro que los padres de esos adolescentes de verbo incontinente no van a permitir que sus empleados de color modesto, como suelen decir, asciendan más allá de cierto límite en sus empresas. Y si hay un gran empresario “brown” – que es otra de las maneras elípticas de señalar al otro – este no va a pasar más allá de la mesa de negociaciones, tan solo porque money is money.
Pero todo esto tiene consecuencias incluso más graves. El señor Cipriani, por ejemplo, que dijo que la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos era una cojudez, minimizando así las denuncias por violaciones gravísimas de derechos humanos en Ayacucho (donde era obispo entonces), defiende también las actividades extractivas de las que, como nos hemos enterado, el arzobispado de Lima es minúsculo accionista.



El cardenal calma su consciencia con actividades asistenciales, mientras que lo dejaban impávido los abusos contra los indígenas ayacuchanos y lo dejan frío las angustias por no perder sus fuentes de vida de aquellos a quienes el Papa Francisco acaba de dar la razón. Dice el Papa: “las aguas subterráneas en muchos lugares están amenazadas por la contaminación que producen algunas actividades extractivas, agrícolas e industriales, sobre todo en países donde no hay una reglamentación y controles suficientes”. Como el Perú, claro.
Ese distanciamiento del sufrimiento de ese otro por parte de Cipriani, a pesar de la enseñanza cristiana, es debido a la ausencia de empatía. Esto, en un contexto como el nuestro, es racismo.
El mismo racismo de tanto funcionario público que, en algunos casos olvidando raíces propias, toma frías decisiones para servir a los intereses que financian sus servicios.



El racismo, sobre todo, de tanto empresario al que no le conmueven las vidas que se lleva de encuentro, con tal de llenarse los bolsillos. En una sociedad donde el racismo está tan fuertemente instalado entre los sectores más poderosos, tomar decisiones que perjudican a las mayorías que ven como diferentes, es fácil. Todavía no hemos llegado a tomar una ametralladora y matar fieles en una iglesia. Pero no estamos tan lejos como algunos creen.


(Artículo publicado en la revista “Hildebrandt en sus trece” No. 256, del 26 de junio de 2015)

Tuesday, May 12, 2015

SOMOS "PIONEROS" DEL FRACKING

SOMOS "PIONEROS" DEL FRACKING
Por David Roca Basadre


El fracking o fracturamiento hidráulico no es ninguna novedad. Existe como tecnología desde hace más de 60 años. Y si bien su aplicación inicialmente costosa se propagó recientemente, a partir del incremento del precio del petróleo, ha sido siempre un recurso para seguir produciendo cuando se reducía la producción petrolera.
Y en el Perú, el recurso al fracturamiento hidráulico es moneda tan corriente que existen muchas tesis universitarias sobre su aplicación, todas fácilmente ubicables.

El asunto es para preocuparse... (*)

Pero, ¿qué es el fracturamiento hidráulico o fracking?
Los primeros pozos perforados de petróleo y gas se limitaban a extraer los yacimientos superficiales, y una vez agotado aquello, se abandonaban. Luego se empezaron a usar diversas formas de bombeo que permiten recuperar algo más de esos hidrocarburos. Pero cuando el bombeo ya no funciona, se pasa a otros métodos.
Puede ser inyectando agua desoxigenada por varios pozos que empujan el petróleo hacia un solo pozo productor, lo que origina que el agua ya contaminada se derrame en forma de lagunas, la que debe ser reinyectada, acción que con frecuencia no se hace. O puede ser mediante la inyección de agua a alta presión (aproximadamente 400kg/cm2) con sustancias químicas que fracturan la roca madre – así denominada – donde se alojan los hidrocarburos que, si no es a presión, no podrían salir.
Esto es necesario porque las rocas madre son impermeables, es decir que no tienen comunicación entre los poros, por lo que no hay otra posibilidad para extraer el petróleo o el gas que provocando un canal de comunicación a la fuerza, quebrando – fracturando – la roca en vertical miles de metros y luego cavando un extenso túnel en horizontal para abarcar la mayor cantidad de roca, lo que permite el flujo de hidrocarburos para extraerlo hacia la superficie.
En la prospección sísmica los geólogos especializados pueden detectar la roca porosa que presumiblemente mantiene atrapado el petróleo pero ni con la mejor tecnología es posible saber si de verdad contiene petróleo, gas, simplemente agua o no hay nada. Pero con cada perforación, de todas maneras, van extrayendo abundantes residuos cargados de sustancias tóxicas.
En el proceso, los líquidos tóxicos usados para el bombeo se derraman de las tuberías bajo tierra, pues nunca pueden ser controlados del todo y, al permanecer en el subsuelo, se filtran contaminando aguas subterráneas, desembocando también en aguas superficiales. Los seres vivos de los entornos terminan así afectados.
Pero además, la alta presión utilizada no solo horada la roca en que se alojan los hidrocarburos, sino que genera otras fracturas por las que se libera gas metano a la atmósfera, e incluso crea situaciones de riesgo sísmico.



Muy profundo
Las roca madre suelen estar ubicadas a más de 2500 metros de profundidad, y hay pozos que – en el Perú – han llegado hasta los 6 mil metros. Suelen almacenar gas de esquisto (y metano) y petróleo pesado o extrapesado, disperso en miles de kilómetros cuadrados.
Existe una gran cuenca de petróleo pesado que abarca Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú, y que requiere – necesariamente – de técnicas de fracturamiento hidráulico para poder acceder a su explotación. Las profundidades promedio son de más de 2 mil metros de profundidad, y algunas son mucho mayores.
Citemos algunos ejemplos entre nosotros. En la selva norte, los lotes 67A y 67B de Perenco, 1AB de Pluspetrol, 114 de Pacific Rubiales, recurren al fracturamiento hidráulico. En la cuenca del Ucayali, los lotes 135 y 138 de Pacific Rubiales también lo hacen.
Las perspectivas de extracción de gas de esquisto por parte de Maple Gas en el sur solo son posibles mediante la fracturación hidráulica, así como el pozo 76 de Hunt Oil.
Actualmente se encuentran afectadas, por la falta de control en este tipo de actividades, hasta cuatro cuencas: Corrientes, Pastaza, Marañón y Tigre. Y los daños son irreparables.
Incluso Camisea, nos informa el antropólogo Jesús Castro, cavó pozos de mil metros de profundidad al inicio, pero los siguientes son ya de 4 mil metros, indicador de que se está recurriendo a fracturar roca madre.
Y entre nuestros vecinos cercanos, en Ecuador, los 11 mil barriles de petróleo vertidos en el río Coca, tributario del Río Napo y que nos afectara tan grandemente, tenían ese origen.



Las tesis y la vida
En una tesis del año 2012 del ingeniero geólogo Anthony Siu Melgarejo se define al fracturamiento hidráulico como “una técnica de estimulación que consiste en la inyección sostenida de un fluido a una presión tal que provoque la ruptura de la roca del yacimiento...”, etc. Y hace recomendaciones sobre bombeo para mayor rendimiento.
La tesis de magister del ingeniero Luis Antonio Del Castillo Rodríguez, del año 2010, se propone “realizar una investigación sistemática del diseño del fracturamiento hidráulico de los pozos de petróleo en el Noroeste del Perú para obtener mayores rendimientos, utilizando modernas mejoras”.
La tesis del ingeniero Teodoro Ronald de la Cruz Marín, ya en el año 1991, se denominó “Optimización del fracturamiento hidráulico usando   agentes de sostén  ultralivianos, en el noroeste peruano”.
Como esas, son innumerables las tesis dedicadas al fracturamiento hidráulico, aquello que la influencia anglófila hace que llamemos fracking.



La comunidad de profesionales dedicados a las actividades extractivas en el Perú han naturalizado el hecho, al punto que no cuestionan una práctica que, probablemente, les sorprenda que cause tanto revuelo hoy en el mundo. Pero, como con muchas cosas, es hora de frotarse los ojos y al menos saber que no es tan natural la cosa.
La laguna de Sanshocosha, en el Pastaza, desaparecida por responsabilidad de Pluspetrol, empresa a la que multaron por la ridícula suma de 20 millones de dólares, no volverá a tener vida, diga lo que diga esa empresa. Los pueblos afectados por las aguas contaminadas en el río Tigre, no volverán a tener río. Pueden llenarse la boca sobre cuidado ambiental en Camisea, pero la vida de los Nahua-Kugapakori nunca más será la misma, y volverán a llorar a sus muertos sin que nadie se entere o le importe. La reforestación en todos los terrenos afectados es, en suma, casi imposible. 



             
Según DIGESA, entre las comunidades del río Corrientes “se ha determinado presencia de metales pesados (cobre y plomo) e hidrocarburos totales de petróleo”, y entre pobladores de 2 a 17 años el 66.21% “supera el límite establecido para el plomo en población infantil”, y en el resto de las personas la muestra “supera el límite de absorción de plomo en sangre establecido”. Sobre el peligrosísimo cadmio, DIGESA dice que entre “los pobladores menores a 18 años de las comunidades de la cuenca del río Corrientes, el 98,65% supera los valores límites de cadmio en sangre”, y “en la muestra poblacional correspondiente a personas de 18 a más de 60 años, el 99,20% de la muestra de la población adulta (18 a más de 60 años), sobrepasa los valores permisibles de cadmio establecidos”. El cadmio puede ocasionar edema pulmonar, enfisema pulmonar, cáncer, daños a los riñones, enfermedades óseas, etc. El plomo se instala en la sangre y se distribuye por todo el organismo afectando cerebro, hígado, riñones, huesos, y afectado el desarrollo intelectual en niños y niñas. Cadmio y plomo son metales propios de contaminación por fracturación hidráulica.




Esta tecnología, asentada entre nosotros desde hace tiempo, requiere de la normativa que no tiene, que parta por reconocer oficialmente que, en muchos lugares del Perú, se trata de explotaciones no convencionales. Y, ante el daño que causa, darle fuerza a la investigación en busca de energías limpias y renovables, empeño saboteado permanentemente por quienes están dispuestos a todo excepto a pensar en el ambiente y el futuro del planeta.

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(*) 20 Mitos y realidades del frackingpor Pablo Bertinat, Eduardo D´Elia, Roberto Ochandio, Maristella Svampa y Enrique Viale, Observatorio Petrolero Sur - Editorial El Colectivo, Buenos Aires 2014
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(Artículo publicado en el N° 249 de la revista “Hildebrandt en sus trece” del 8 de mayo de 2015)

Thursday, April 09, 2015

AL ACECHO DEL CENTRO IZQUIERDA



Al acecho del centro izquierda
David Roca Basadre

De pronto un canal de televisión keikista o alanista – da casi lo mismo – “destapa” que no era verdad que Antauro Humala fuera culpable de coautoría (sin coautores) del asesinato de cuatro policías durante el Andahuaylazo.  Y que fueron francotiradores al mando del general Otto Guibovich los que, por la espalda, asesinaron a los policías, lo que se deduce fácilmente del informe de balística. Muchos confirman que esto es un secreto a voces. Y que incluso, durante esos eventos, cada vez que se iniciaba el diálogo irrumpían las balas de los francotiradores.
¿Estaba Toledo en la luna de Paita cuando ocurría todo esto? ¿No supo Ollanta Humala, una vez presidente o antes, sobre esos detalles tan graves, o sabiéndolos dejó estar en la cárcel a su propio hermano? ¿Tanta cobardía?
El hecho es que parece que los que mandan han decidido que es hora de divulgar esto a todo el mundo, a sabiendas de que nada ocurrirá a los verdaderos culpables de los asesinatos. ¿Podemos presumir que es porque conviene crear condiciones para liberar a Antauro de una vez y que compita en las elecciones? Hay tiempo para eso. Si bien Antauro Humala lidera una agrupación racista y autoritaria, por esas razones extremas del sentimiento reivindicativo popular, escarbaría en el lado izquierdo y no a la derecha del mapa político, como debiera corresponderle. Los que mandan necesitan un candidato convocante por el lado opuesto, pero que asuste.
Los dados, pues, ya empiezan a moverse con todo tipo de jugadas. Por ahora solo se anuncian candidaturas de ideologías intercambiables – García, Fujimori, Toledo, Kuscynski, Acuña, Urresti, etc. –, además de innumerables aspirantes a outsiders provenientes hasta de la farándula chicha, por la derecha, sin que a la izquierda haya nada por verse aún, salvo la brevemente difundida precandidatura de Marco Arana.

¡LA IZQUIERDA QUE LA DERECHA NECESITA!
(en todos lados se cuecen habas: como en el Perú, el PRD mexicano favorito 
del dirigente de la derecha de su país)

Lo que queda claro es que los discursos desde la derecha de siempre y los de los outsiders buscarán, todos, el espacio presumiblemente ganador, que no es el centro, sino el centro izquierda. Además de premunirse de algún indispensable espantapájaros – como Antauro – al que golpear a la izquierda de la izquierda.
El centro izquierda es una suma de promesas de mejoras económicas con ligeros toques de reivindicación social, arengas populistas, requiebros sentimentales y grandes obras tangibles, pero que ocultan que no se tocará para nada el origen de todas las desigualdades y de los destrozos de las fuentes de vida, como es el modelo económico. E incluso si es que – como Ollanta Humala en 2011 – se confrontara con aspectos de este, la agenda oculta conservadora va a prevalecer con oportunos ajustes y presiones. Es, pues, un discurso intrínsecamente mentiroso, pero que suele calar en la población.
Ya sabemos que se encuentra lista y aceitada una estupenda maquinaria desinformativa con el objetivo claro de promover las candidaturas afines al sistema depredador, y que ya viene trabajando en ese sentido y sin parar. Lo hace sobre terreno abonado: el culto al cemento y a la rapidez que llaman eficacia – y que significa hacer sin que importe cómo, aunque roben – permite, por ejemplo, adivinar que la imprevista, costosa e innecesaria obra a desnivel entre las avenidas 28 de julio y Arequipa en Lima, anunciada por Castañeda, va a suscitar adhesiones populares espontáneas. La elefantiasis constructiva es parte del viejo arsenal que sirve para refrendar verborrea con lágrimas y emoción social, en busca de votos.

Las cúpulas de siempre... ¿recuerdas, compañero, esa caampaña electoral pasada?

A nadie parece incomodarle ver las elogiadas carreteras que, en efecto, hizo el fujimorismo bordeadas de modestos campesinos a pie tratando de llevar, como sea, sus productos al mercado más cercano, donde lo venderán a precio de nada. O las pistas relucientes en asentamientos humanos, con pobladores cuyas familias siguen sumando entre varios para alcanzar a pagar las cuentas y llenar la olla. O las conexiones de agua de atención intermitente o agua imbebible. O las instalaciones eléctricas, como en Andahuaylas, hechas para enriquecer a bribones. Se ha naturalizado todo eso.
La interrogante precisa que todos debemos plantearnos, camino a las elecciones generales de 2016, es esta: ¿cómo desenmascarar a tanto farsante de “centro izquierda”? 

(Texto aparecido en el N° 243 de la revista "Hildebrandt en sus trece" del 27 de marzo de 2015)